El TSJ suspende la modificación del PGOU

Por auto de 6 de noviembre de 2012, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla y León, ha suspendido cautelarmente la segunda modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Valladolid, aprobada por el Ayuntamiento el pasado mes de abril por la que se decidió la ubicación de un aparcamiento subterráneo en la Plaza de La Antigua.

Este auto ratifica otro anterior de la misma Sala de 9 de julio de 2012, por el que se suspendió la primera modificación del PGOU de diciembre de 2010 para la misma finalidad. El TSJ entiende que “al menos desde un punto de vista histórico y arqueológico la ejecución del aparcamiento subterráneo en cuestión podría tener efectos irreversibles”. Asimismo, critica implícitamente la decisión de la Comisión Territorial de Prevención Ambiental de Valladolid, dependiente de la Junta de Castilla y León de no someter el proyecto a evaluación de impacto ambiental , al entender que sí tendría efectos significativos sobre el medio ambiente por el valor de su patrimonio cultural.

Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio, Ecologistas en Acción, la Federación de Asociaciones Vecinales e Izquierda Unida, emplazan al Ayuntamiento a que rectifique su pretensión de construir este aparcamiento subterráneo, rescindiendo la concesión otorgada para ello a Corsan-Corviam Construcciones, S.A. y poniendo en marcha la elaboración alternativa del proyecto de un Parque Arqueológico que garantice la conservación de los restos arqueológicos de la Plaza y de la Iglesia de la Antigua, poniéndolos en valor “por cuanto constituyen un testimonio único e insustituible para conocer la historia de la ciudad de Valladolid”.

Las organizaciones sociales recuerdan que el excepcional valor de los restos arqueológicos de la Plaza de la Antigua ha sido puesto de manifiesto por los Departamentos de Arqueología, Historia Antigua y Medieval e Historia del Arte de la Universidad de Valladolid, y que la propia Sala del TSJ ha encargado un dictamen sobre esta cuestión a la Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción de Valladolid. Asimismo, la Fiscalía de Valladolid mantiene abiertas unas Diligencias de Investigación Penal por este asunto.

Una vez paralizado en firme el aparcamiento, el Ayuntamiento de Valladolid ya no tiene ninguna excusa para mantener la Plaza de la Antigua en el deplorable estado actual, cubierta de malas hierbas y con materiales de construcción y basura esparcida por todo el recinto. La valla metálica que delimita el área de excavación estaba esta misma mañana abierta, permitiendo el paso de cualquier persona al recinto, donde aparecen parcialmente exhumados y expuestos a la intemperie restos constructivos en el área donde se ha identificado el patio del palacio renacentista.

Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio, Ecologistas en Acción, la Federación de Asociaciones Vecinales e Izquierda Unida, exigen por ello al Ayuntamiento que acondicione de inmediato la Plaza, y volverán a poner su negligencia en conocimiento de la Fiscalía de Valladolid, del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, y del Comité Nacional Español del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios Histórico-Artísticos (ICOMOS), solicitando su intervención ante la completa pasividad de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León.

Los colectivos ciudadanos insisten en que el aparcamiento de la Plaza de la Antigua es completamente innecesario, pues la mayor parte de las 324 plazas previstas pueden habilitarse con la reconversión para residentes de las 260 plazas rotatorias del vecino aparcamiento de Portugalete, declarado ilegal en febrero de 2011, actuación que de paso permitiría desbloquear su actividad, paralizada intermitentemente por la Justicia.

Los restos arqueológicos de la Plaza de la Antigua reúnen las únicas evidencias constructivas de época romana en la ciudad de Valladolid, correspondientes a una villa de cierta entidad, junto a 51 enterramientos de la necrópolis medieval de la Iglesia de la Antigua, el patio de un palacio renacentista bajo el que se presume la existencia de otros restos medievales y romanos, la bóveda del cauce del río Esgueva, con los restos del antiguo Puente del Bolo de la Antigua, y la manzana de edificios del siglo XVIII que se mantuvo en pie hasta hace cuarto de siglo.