La cacería en la que se disparó un oso en octubre se celebró en una zona prohibida

El pasado sábado 14 de Octubre un oso fue disparado en una cacería al jabalí que se celebraba en la Reserva Regional de Caza de Fuentes Carrionas, dentro del Parque Natural de la Montaña Palentina. Después de abrirse las oportunas diligencias en los Juzgados de Cervera, los informes del Seprona aportan unas localizaciones que demuestran la irregularidad de la cacería.

No contentos con este incidente, el celador encargado de la cacería y la directora de la reserva deciden volver a cazar la zona el 11 de noviembre y el 1 de diciembre repiten otra cacería con 30 centímetros de nieve muy cerca de la misma zona, ¿qué buscaban, rematar al oso?

Ecologistas en Acción está personado en las diligencias judiciales y solicitó al Juzgado una suspensión cautelar de la caza en el Cuartel de Vañes de la Reserva Regional, hasta que se pudieran esclarecer los hechos, así como la retirada de la licencia al cazador que realizó el disparo, denegando el Juzgado esas medidas cautelares a la espera de unos informes solicitados, también por Ecologistas en Acción. Los juzgados son lentos pero la vida de los osos se pierde deprisa.

Estos gestores de lo público, que permanentemente se posicionan a favor de lo privado y de grupos concretos de intereses, llevan años gestionando la Reserva Regional a su antojo, haciendo de su capa un sayo y cazando donde quieren y cuando quieren, sin ningún criterio y sin ninguna explicación, ellos son los que mandan. Pero se olvidan de lo que significa firmar autorizaciones arbitrarias a sabiendas de que son injustas y hacerlo durante muchos años.

No entendemos como continúan celebrándose este tipo de cacerías en lugares considerados como santuario para el oso. ¿No hay espacio suficiente para cazar en toda la Montaña Palentina que tienen que cazar precisamente en esos lugares? Es injustificable que esas zonas se cacen de estas maneras y mucho menos desde el punto de vista del control de poblaciones de jabalíes, puesto que está más que probado que estas cacerías no sirven para este tipo de controles y sí para contentar a un número muy reducido de grupos de presión.

La solución es difícil, tenemos al zorro cuidando del gallinero.