Aniversario del desalojo de Valcárcel

Consideraciones de la Asamblea del Movimiento Valcárcel Recuperado ante el aniversario del desalojo.

En este mes de enero de 2013 se cumple un año desde que Valcárcel fue desalojado. Se cumplen diecinueve meses desde que fue recuperado y más de 10 años desde que fue abandonado por primera vez en su historia.

En este mes de enero también se cumple un año desde que la policía nacional entró a la carga en Filosofía y Letras, rompiendo la Autonomía Universitaria e inaugurando un año, el de 2012 que, además de por los recortes y las contrarreformas del gobierno, ha estado marcado por la movilización y la consiguiente represión policial, siempre brutal y desproporcionada. Cádiz, Jerez, Valencia, Barcelona y Madrid fueron las ciudades donde la policía cargó sin piedad a lo largo de este año contra manifestantes pacíficos que hacían uso de la desobediencia civil.

En lo tocante a Valcárcel nos encontramos, a un año del desalojo, con un panorama desolador. Todas las declaraciones que en aquel entonces hicieron diferentes cargos políticos sobre el destino del edificio han caído, como era de esperar, en saco roto. Las relaciones entre la institución pública Diputación de Cádiz y la empresa hotelera Zaragoza Urbana SA, están en el mismo impasse que cuando, aquel junio de 2011, varias personas sacaron de improvisto una pancarta desde la azotea del edificio. Zaragoza Urbana no quiere el inmueble y Diputación tampoco. Mientras tanto, ahí está, vacío, impidiéndose a la población de Cádiz y del mundo disfrutar de sus instalaciones; instalaciones por lo demás descuidadas y rapiñadas por la empresa hotelera y recuperadas (reparadas) por la buena voluntad y activismo de quiénes, durante siete meses de trabajo e ideas, hicieron posible que Valcárcel fuera otra vez para la gente.

Hemos visto cómo, sin un informe técnico publicado, se ha cerrado en noviembre la cocina de la Escuela de Hostelería, una de las escuelas de Hostelería pública más antiguas de España, poniendo al alumnado en un brete indeseado: sin clases prácticas y con la única opción de irse a hacerlas a un hotel de Chiclana. Contrasta esta historia con el informe técnico, que sí fue hecho público y fue entregado en los juzgados, realizado por un arquitecto colegiado a costa de las arcas autogestionadas de Valcárcel Recuperado y que, precisamente, afirmaba el estado de no-ruindad del edificio a la vez que señalaba el desaguisado que la empresa había realizado con sus obras, obras, por otra parte, de dudosa legalidad.

Y en todo esto aún hay más. La Diputación de Cádiz ha imposibilitado todo el tiempo que ha sido capaz la entrega a Ecologistas en Acción de la documentación referente al contrato de venta realizado entre la institución pública y Zaragoza Urbana, habiendo tenido que intervenir, para que Diputación cumpliera la ley, el defensor del pueblo. De este contrato, entregado por fin, se extrae que, por las condiciones del mismo, la empresa en cuyo nombre se efectuó el desalojo, Zaragoza Urbana, hace ya 9 años debió haberlo devuelto a Diputación por incumplimiento. Cuestiones estas que, aunque denunciadas desde los inicios de la Recuperación del inmueble, solo recientemente han sido recogidas por las administraciones, interesándose la Consejería de Cultura de la Junta por el caso y siendo la empresa multada por el Ayuntamiento de Cádiz debido al deterioro del edificio, aunque no se sabe ni en qué consiste la multa ni cuándo se va a poner en práctica.

Y ahí sigue, cerrado a cal y canto, abandonado de nuevo y con las pertenencias devarias asociaciones de Cádiz dentro, y con dos procesos judiciales abiertos, uno que afecta a cuatro personas imputadas (una de ellas, por antojo del juez, ha tenido que ir a firmar al juzgado cada 15 días durante seis meses) por usurpación, y un segundo que afecta a una, agredida por la policía en Filosofía y Letras y acusada, si quieres sopa toma dos tazas, en una operación policial habitual y que ya no extraña a nadie, de atentado a la autoridad; y con un juez, Jorge I. Bartolomé Moriano, que está intentado rizar el rizo y saltarse derechos constitucionales básicos solicitando información personal interviniendo las cuentas de correos públicas de Valcárcel Recuperado.

En este tiempo de crisis en el que se está aprovechando para destruir el Estado del Bienestar parece cada vez más necesario, uno, defender lo que tenemos, y dos, construir alternativas fuera del sistema para no depender nunca más de los y las capitalistas; alternativas que pasan por recuperar espacios, espacios para vivir, espacios para educarse en libertad, para producir o para socializarse. Un primer intento serio en Cádiz, y a grandísima escala, fue, Valcárcel Recuperado.