Alegan a la modificación de los usos del Estadio Olímpico

Ecologistas en Acción de la ciudad de Sevilla ha presentado alegación al documento de la Gerencia Municipal de Urbanismo que pretende introducir usos terciarios, incluídas grandes superficies, en la parcela del Estadio Olímpico.

La falta de justificación

Pero el documento del Ayuntamiento no ofrece datos objetivos y reales de las necesidades de esos nuevos usos y la imposibilidad de satisfacerlos con la capacidad del actual planeamiento que está aún pendiente de construir u ocupar. Los datos existentes, por el contrario, no aconsejan abordar propuestas como la que efectuaría ese cambio; es de dominio público el exceso de oferta de suelo para usos terciarios que existe en Sevilla y en su área metropolitana. Esa justificación es más necesaria al tratarse de modificar las condiciones de la ordenación urbanística de un Sistema General de Equipamiento Deportivo de la magnitud que se trata.

El cambio debe ser aprobado por la Junta de Andalucía por su alcance metropolitano

Por otra parte, de acuerdo con la ley urbanística corresponde a la Junta de Andalucía la aprobación de “cualquier instrumento de planeamiento que por su objeto, naturaleza o entidad tenga incidencia o interés supramunicipal.” Y ese interés supramunicipal tiene al menos, cuatro fundamentos.

En primer lugar, el Estadio Olímpico es un Sistema General de alcance regional, gestionado por la Sociedad Estadio Olímpico de Sevilla, S.A., cuyo Consejo de Administración está presidido por el Secretario General para el Deporte de la Junta de Andalucía. La actual propiedad está repartida entre la Junta de Andalucía (40%), el Gobierno de España (25%, a través de Infraestructuras y Equipamientos Hispalenses, S.A INFHESA), el Ayuntamiento de Sevilla (19%), la Diputación de Sevilla (13%) y un 3% repartido a prorrata entre los dos clubes de fútbol de la ciudad: el Real Betis y Sevilla FC. A todo ello debemos unir el hecho insólito de que la parcela es límite de término municipal y que el 57% del Estadio se encuentra en el término de Santiponce.

En segundo lugar la Isla de la Cartuja se inscribe en el denominado por el propio plan general de Sevilla Sector Oeste y reconoce la condicionalidad metropolitana en la ordenación de dicho sector oeste: “La otra cuestión metropolitana es la ordenación del cauce central del Guadalquivir. Un espacio que el municipio de Sevilla comparte con los ribereños de Santiponce, Camas, San Juan y Gelves y que precisa, a todas luces, un entendimiento y una ordenación unitarios... “.

En tercer lugar, el cambio incide sobre un importante nodo viario, la SE-30 y la SE-20 o Ronda Supernorte. El propio Ayuntamiento de Sevilla informó en un caso similar en el Ayuntamiento de San Juan de Aznalfarache, para permitir el uso de Gran Superficie Comercial a escasos metros del Guadalquivir entre la SE-30 y la Estación de Metro de San Juan-Bajo (cuya aprobación ha sido recurrida en vía contencioso-administrativa por Ecologistas en Acción – Federación de Sevilla) que: “Los terrenos objeto de la Modificación se localizan contiguos a la SE-30 y al nudo viario que conecta esta vía con la A-8057 de San Juan de Aznalfarache – Mairena y la A-8058 Eje Sur del Guadalquivir.... A tenor de lo expresado no cabe duda de las implicaciones territoriales que esta Modificación tiene en Sevilla, y en cualquier caso deben ser valoradas por la Consejería … competente en la Ordenación del Territorio...”.

El cambio debe ser aprobado por la Junta de Andalucía además por alterar la estructura del plan de Sevilla, debido a esos mismos motivos.