Medidas para conseguir que Córdoba sea una ciudad habitable en verano

No hay que olvidar que este calor que sufrimos está enmarcado en lo que la comunidad científica ha dado en llamar Cambio Climático, y que se refiere al calentamiento global del planeta. Curiosamente este calentamiento global ha sido, y está siendo causado, por la emisión a la atmósfera de ciertos gases contaminantes, entre ellos el dióxido de carbono (CO2), que se producen de forma masiva en las centrales térmicas de producción de electricidad. Por tanto, esto nos lleva a pensar que cuanta más electricidad consumamos, más contribuimos a aumentar las temperaturas, año tras año.

Este tipo de central es la instalada en el pantano del Guadalmellato, “Central Térmica de Puente Nuevo” central instalada en los años 60 para dar salida al carbón de la cuenca minera de Peñarroya. Hoy es inviable económicamente y desaconsejable ambientalmente el uso de la central y de los carbones de la zona. Es imprescindible apostar decididamente por el uso de generadores de energías renovables, la energía eólica y la solar, debería ser la alternativa a esas ya viejas centrales térmicas. Tenemos la oportunidad de invertir y desarrollar este tipo de energías en nuestra provincia, nuestras condiciones climáticas nos lo permiten, la Universidad puede ser el centro de investigación necesario, Un proyecto así debe de contar con el apoyo institucional y financiero que lo hagan posible.
La ciudad debe de plantearse su propio diseño en función de este cambio climático y de la elevación de las temperaturas que sufrimos, para ello lo más aconsejable es siempre fijarse en cuales han sido las formas tradicionales de combatir el calor en la ciudad.

Las soluciones han sido:

a) La creación de espacios de sombra.

b) Plantar jardines dentro de la ciudad.

c) Establecer fuentes públicas.

Es de vital importancia el crear corredores sombreados en la ciudad, los comerciantes de la calle Concepción y Gondomar ya lo hacían en el pasado siglo, entoldando las calles, nuestra judería es la expresión de esa búsqueda calles sombreadas transitables. Actualmente hemos olvidado los anteriores modelos, el Plan RENFE y vial Norte es una manifestación de nuestra modernidad una gran avenida que soporta la insolación desde el amanecer al ocaso, 18 horas de sol. Pocos ciudadanos conseguimos cruzar la avenida cuando salimos de trabajar, las sombras son escasas y el arbolado no está en las zonas de paso.

Las zonas verdes, lo son, porque se pintan en los mapas de la ciudad con ese color, todas las plazas, y plazuelas que han sido remodeladas sorprendentemente para el ciudadano han desplazado el arbolado de altura porte y sombra, por los naranjitos en los extremos y por las placas de granito gris y hormigón igualmente gris en el centro y parte más extensa de la plaza, estas plazas se convierten en acumuladores de calor, emitiendo el calor por las noches evitando que se refresquen las calles, faltan las zonas de albero, terrizo y los olvidadas cantos de río, que mojados refrescan el ambiente y no producen esa acumulación de calor.

Las fuentes públicas es el aspecto que más ha cuidado el Ayuntamiento en la ciudad, con un claro efecto beneficioso para el ciudadano, sobre todo para los chiquillos que aprovechan las fuentes para bañarse y refrescarse. Las fuentes públicas de tradición romana y musulmana, debemos de conservarlas, mejorar sus entornos y hacerlas asequibles y próximas al ciudadano, diseñando nuevas fuentes en las plazas de los barrios, adaptándolas a los nuevos usos el embellecimiento de la ciudad y la habitabilidad de su entorno.