Sin apoyo en la lucha contra el veneno

La Delegación de Medio Ambiente de Ciudad Real se niega a colaborar en la resolución de un caso gravísimo de veneno, al denegar la elaboración de un informe pericial, poniendo en entredicho la verdadera voluntad de la Consejería de atajar este problema y las reiteradas afirmaciones de que se está actuando de forma diligente y severa contra los envenenadores.

Según el escrito al que han tenido acceso WWF/Adena y Ecologistas en Acción, la Delegada de Medio Ambiente de Ciudad Real, ha denegado al SEPRONA la realización de un informe pericial para ser incorporado a la instrucción que este organismo realiza, para el juzgado nº 2 de Valdepeñas, en el caso de envenenamiento masivo en la finca “El Chiriví” de Torrenueva. En su escrito se afirma que la Delegación de Medio Ambiente “desarrolla su actividad conforme al Plan de actuación en materia de venenos elaborado por la Consejería de Medio Ambiente, en el que no está prevista la elaboración de informes periciales”.

Sin embargo el mencionado Plan de Actuaciones, aún en fase de borrador, dice textualmente: “el instructor del expediente sancionador pedirá que por los técnicos de las secciones de Vida Silvestre y Caza se emita informe sobre cada caso destacando [...] la valoración desde el punto de vista cinegético y de conservación de la naturaleza”.

Independientemente de esta consideración, resulta a todas luces injustificable que la Delegación no colabore aportando documentación e informes al Seprona y al Juzgado que resultan básicos para la instrucción de un expediente judicial y que, por otra parte, debía tener elaborados ya para su incorporación al expediente administrativo.

Según los responsables del programa contra el veneno de WWF/Adena y de Ecologistas en Acción: “La Consejería no sólo debe realizar este informe, sino que debe suspender la actividad cinegética de esta finca para favorecer la recuperación del medio, tal y como hemos solicitado las asociaciones ecologistas”.

El pasado mes de Marzo, Agentes de Medio Ambiente y del SEPRONA, retiraban 227 cebos envenenados en la finca Pozo Estaban, en Torre de Juan Abad, mientras que en Torrenueva, en la finca “El Chiriví” se retiraban más de cien cebos envenenados. Hallándose en ambas los cadáveres de distintas rapaces, jabalíes, zorros y perros.

Tanto el caso de la finca El Chiriví, como el de la finca Pozo Esteban se producían en zona de dispersión del Águila imperial ibérica, según recoge el Decreto de aprobación del Plan de Recuperación de esta especie en Castilla-La Mancha.

La principal causa de mortalidad actual para esta rapaz, en peligro de extinción mundial, es el envenenamiento con cebos. Desde 1993 tan sólo en la provincia de Ciudad Real se han encontrado 12 Águilas imperiales envenenadas, sobre una población mundial de esta especie que no llega a las doscientas parejas reproductoras, todas ellas en la Península ibérica.