El TSJ anula las 6.600 viviendas previstas por las normas urbanísticas de Mucientes

Por Sentencia nº 441, de 15 de marzo de 2013, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla y León ha anulado las Normas Urbanísticas Municipales de Mucientes, aprobadas por Acuerdo de la Comisión Territorial de Urbanismo de Valladolid de 18 de septiembre de 2009.

La sentencia del TSJ considera que “en el instrumento de planeamiento de que aquí se trata se contemplan nueve sectores de suelo urbanizable residencial con una superficie bruta de más de 240 hectáreas y una previsión de viviendas de más de seis mil seiscientas, incremento que no se justifica de manera mínimamente suficiente, pues no vale desde luego la simple referencia que se hace al fomento de un crecimiento compacto o la mención a la existencia de propuestas realizadas por promotores con experiencia y solvencia, capaces de llevar a buen fin la urbanización, dato este que en si mismo nada informa sobre las necesidades del municipio y de su población, que es el objetivo al que ha de atender la ordenación urbanística”.

Al igual que sucedió con la sentencia que el pasado mes de febrero anuló la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Valladolid en el Área Homogénea 5, donde se preveía la construcción de 4.600 viviendas, en aplicación de la Ley estatal de Suelo y la Ley de Urbanismo de Castilla y León la Sala entiende que “la desproporcionada cantidad de suelo urbano y urbanizable” y “la previsión de crecimiento del suelo residencial en absoluto se justifica por las necesidades del municipio y sus circunstancias urbanísticas”.

La localidad de Mucientes, situada trece kilómetros al Noreste de Valladolid, cuenta en la actualidad con 743 habitantes y 432 viviendas, a las que se pretendían añadir 6.781 nuevas viviendas con capacidad para más de 20.000 nuevos habitantes. Con la anulación de las Normas Urbanísticas Municipales de Mucientes se desmorona así uno de los últimos exponentes del urbanismo del “ladrillazo” en el entorno de la ciudad de Valladolid, que durante la última década ha alimentado la burbuja inmobiliaria que nos ha llevado a la actual crisis económica y a niveles insoportables de corrupción y deterioro ambiental.

Por ello, Ecologistas en Acción se felicita de que las resoluciones judiciales impidan el despropósito aprobado por el Ayuntamiento de Mucientes y la Comisión Territorial de Urbanismo de Valladolid, al dictado de los intereses inmobiliarios, como pone de manifiesto la sentencia. Al tiempo, los ecologistas recuerdan que los nuevos planes urbanísticos en tramitación en Cabezón de Pisuerga, Castronuevo de Esgueva, Cigales o Villanubla, todos aprobados inicialmente por sus respectivos ayuntamientos, pretenden clasificar 1.250 hectáreas de suelo urbanizable para construir 21.000 nuevas viviendas, con capacidad para 60.000 personas, seis veces más que la población actual de estos municipios. Al tiempo, la ciudad de Valladolid está revisando su PGOU, en la que todas las Áreas Homogéneas deberían pasar a suelo rústico.

Dado lo disparatado de estas previsiones, los ecologistas piden a la Junta de Castilla y León mayor rigor en la aprobación de los nuevos planes urbanísticos de Valladolid y los municipios de su entorno, aprobando sólo el suelo urbanizable para las viviendas y las industrias que se justifiquen por las necesidades propias de cada municipio, tal y como establece la nueva legislación de urbanismo y suelo, pasando página de la desastrosa política urbanística practicada durante la última década.