Banderas Negras: Granada

El abandono que sufre el litoral granadino en cuanto a limpieza, conservación y respeto al medio ambiente, hace que un año más concedamos estos distintivos negativos a aquellas zonas que hemos visto peor a lo largo de los últimos meses.

Para las banderas negras hemos considerado diversos factores negativos que concurran en una misma playa (limpieza, paisaje, urbanismo o invernaderos) y hemos dejado la calificación de punto negro para aquellos lugares puntuales donde el litoral se encuentra mal por alguna causa de las ya expresadas.

Creemos totalmente inaceptable que, a estas alturas, se produzcan vertidos de aguas residuales al mar sin depuración de ningún tipo, incumpliendo flagrantemente la obligación legal de depurar todos los vertidos a las aguas continentales y marítimas, que establece el Real Decreto 509/1996 de tratamiento de las aguas residuales urbanas. La Directiva 91/271 de la UE fijó como fecha tope el 31 de diciembre de 2000 para que todos los municipios litorales de más de 15.000 habitantes equivalentes depuraran sus aguas residuales y exige la depuración de todas las aguas residuales en el año 2005 para municipios de más de 2000 habitantes. Pero no es solamente la calidad de las aguas el criterio que hemos seguido a la hora de otorgar "Banderas Negras", también hemos tenido muy en cuenta las agresiones urbanísticas, que lamentablemente se están generalizando en el litoral granadino, provocando impactos ecológicos y paisajísticos que pueden ser irreversibles. Así mismo los movimientos de tierras para la instalación de invernaderos que destrozan el paisaje y ocupan las playas, con la posterior contaminación que provocan, merecen ser destacados en esta relación negativa.

Creemos que el mantenimiento del buen estado de las aguas y de las playas es una exigencia ineludible que continuamente vemos incumplida, a pesar de que el mayor y mejor atractivo turístico es ofrecer una costa en perfecto estado de salud ambiental, además de ser uno de los compromisos de "desarrollo sostenible" emanados de la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro y plasmados en la Agenda 21 Andalucía. Deseamos que los ayuntamientos que se han ganado a pulso este baldón, lo asuman como un requerimiento para que saneen sus playas y pongan fin a la degradación ambiental del litoral.

Necesitamos pasar de un crecimiento cuantitativo a un desarrollo cualitativo, corrigiendo los atentados al medio ambiente preferentemente en la fuente misma.

Hay que actualizar el Programa de Vigilancia Sanitaria de la Calidad de Aguas de baño por una norma que incorpore nuevos parámetros físico-químicos y microbiológicos.

Es imprescindible un plan de prevención de la contaminación del litoral, que elimine cualquier vertido contaminante, tanto desde tierra como desde el mar, con indicadores precisos y evaluables de la calidad ambiental.

Hay que establecer un nuevo inventario de contaminantes marinos. La Directiva Marco del Agua debe aplicarse con rigor, sobre todo los principios de acción preventiva y de corrección de los atentados al medio.

Por último, hacemos un llamamiento a los usuarios de las playas para que colaboren en su limpieza, llevando las basuras a los contenedores más próximos, no enterrando los cigarrillos en la arena, prescindiendo de los vehículos con motor en la playa, evitando las motos náuticas en las zonas de baño, y controlando la contaminación acústica. También pedimos que denuncien cuando encuentren en su zona de baño, flotando junto a sus cabezas, esas porquerías que de vez en cuando adornan nuestras aguas.

Consideramos merecedoras de BANDERAS NEGRAS las siguientes zonas:

Playa del Pozuelo, en Albuñol. Hay que tener muchas ganas de “playa” para meterse allí. Los invernaderos llegan hasta la misma orilla del mar y los desechos de plásticos, envases y restos agrícolas adornas sus aguas.
Playa de Carchuna . La ocupación de la playa por vehículos infringiendo la Ley de Costas, sigue como siempre. El paisaje de plástico por invernaderos hasta la orilla con la única mota verde del camping. Hay vertidos de residuos agrícolas y envases de fitosanitarios tóxicos y peligrosos.

Playa Granada, en Motril. Las construcciones (por cientos) están acabando con lo de bueno que tenía esa playa: la vega a continuación de la arena. Otro paso más de la destrucción del litoral.

Playa de las Azucenas de Motril. La misma administración reconoce su mal estado y "prohibe el baño". Los vertidos urbanos e industriales dejan la playa con una calidad inaceptable hasta para la administración. Sin comentarios.

Como PUNTOS NEGROS queremos señalar los siguientes lugares:

Playa del Paseo en Almuñécar. Además de seguir siendo el urinario nocturno de la movida, el ayuntamiento lo ha bordado este año y ha destruido todo el paseo y sus magníficos jardines. Tal es el estado que presenta que los lugareños ya le llaman “zona 0”. El trabajo continuo para hacer unos aparcamientos submarinos -perdón subterráneos-, harán poco grata la estancia en esta playa.

Playa de la Caleta en Salobreña. Por vertidos industriales, por vertidos de la piscifactoría, por acumulación de basuras procedentes de los cultivos y que aportan los balates, por la suciedad de su arena y de sus aguas y por la acumulación de alquitrán y otros productos procedentes de la limpieza de barcos.

Playa de Poniente en Motril por vertidos industriales.
Los invernaderos del cabo Sacratif que dificultan el acceso normal a la playa de la Joya y que, pese a estar denunciados, se han hecho nuevos desmontes.
Playa de la Rijana por la alteración de su entorno con desmontes descomunales para colocar invernaderos.
Playa del Muerto en Almuñécar. La playa nudista se ve amenazada por un proyecto de una urbanización sobre los acantilados con ascensores hasta el mar.