Radar militar en Los Llanos del Juncal

La Junta Rectora del Parque Natural de Los Alcornocales, reunida en Huerta Grande (Algeciras) aprobó un nuevo informe favorable para la instalación del radar militar en Los Llanos del Juncal.

La alternativa del Ministerio de Defensa consiste en trasladar todos los materiales, maquinaria y mano de obra en helicóptero. Ecologistas en Acción muestra su total oposición a la instalación de un complejo militar de detección de ondas electromagnéticas, en definitiva un radar, en la Sierra de Luna, que afectaría al bosque de nieblas más importante de Europa. Esta zona está declarada de "Grado A.1" el máximo nivel del parque natural, por "sus excepcionales valores naturales, científicos y paisajísticos que exigen el mantenimiento de sus características".

En estas zonas se prohíben "todos los aprovechamientos, excepto los necesarios para la mejora de los valores naturales y ecológico de las mismas", tan sólo se consideran compatibles los usos de investigación, conservación y educación ambiental, estando permitido el acceso peatonal con autorización expresa de la Consejería de medio Ambiente. Es decir, el Ministerio de Defensa pretende construir un radar en una zona de protección similar al famoso pinsapar de Grazalema, aunque desde el punto de vista ecológico es aún de mayor valor por su rareza y por los numerosos endemismos que tiene.

Los "bosques de niebla" se han formado por la acción del Levante, que en esta zona provoca una niebla constante dándole, aún en los meses más secos del estío un ambiente húmedo que ha permitido la pervivencia de las especies tropicales que poblaban el sur de Europa en la era terciaria.

La especie dominante del "bosque de niebla" es el quejigo moruno, que en los llanos del Juncal conforma la mayor mancha forestal de Quercus canariensis de la península Ibérica. Los Llanos del Juncal son una depresión arcillosa donde nacen los ríos Guadalmesí y Gandelar, ubicados pues en la divisoria de dos cuencas, la mediterránea y la atlántica. En este llano se desarrolla el más insólito de los bosques andaluces. Bajo los quejigos se desarrolla un denso sotobosque, formando una maraña impenetrable con especies como ojaranzos, torvisco macho, escobón negro, laurel, acebos, helechos comunes, zarzaparrilla, brusco y zarzas. La carretera que se pretende construir a través de este bosque destruiría parte de sus especies características y los rodales de melojos (Quercus pyrenaica) de porte arbustivo, de un gran interés biogeográfico, pues son los más meridionales de toda Europa.

El mayor interés ecológico de estas sierras lo constituye su excepcional variedad de helechos. Se han catalogado un total de 41 especies, algunos de ámbitos atlánticos, otros característicos de bosques lauroides de las regiones macaronésicas, e incluso de ámbitos exclusivamente tropicales. Incluso hay un helecho de porte arbóreo, la Culcita macrocarpa.

El interés general de nuestra sociedad es conservar estos bosques únicos e Europa, protegidos por la legislación autonómica, estatal y europea, y que van a formar parte de la futura Red Natura 2000 de la Unión Europea.

Ecologistas en Acción en contra de este proyecto militar denunciará ante la UE a la Junta rectora del Parque Natural de Los Alcornocales por aprobar la instalación del radar militar.