Denuncian la destrucción de la ribera del Pisuerga al sur de Valladolid

Ecologistas en Acción ha podido comprobar que en las últimas semanas se está realizando, en el marco del Plan de Restauración de Riberas de la Confederación Hidrográfica del Duero, la intervención en la margen izquierda del río Pisuerga, entre el puente de Arturo Eyries y La Flecha. La citada intervención está consistiendo en la tala de numerosos árboles y arbustos dejando a su paso una ribera absolutamente esquilmada de vegetación, lo que en ningún caso puede denominarse con los términos “restauración” ni “regeneración”.

El objeto de la actuación es el acondicionamiento del río Pisuerga a su paso por Valladolid, constituyendo la cuarta fase del proyecto, promovido por la Confederación, la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Valladolid, con un importe de casi dos millones de euros de dinero público cofinanciados por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) de la Unión Europea.

La tala masiva de árboles y arbustos en la ribera contraviene radicalmente el Plan de Restauración de Riberas de la Cuenca del Duero, las Directrices de Ordenación Territorial de Valladolid y Entorno y el Plan Especial de Ordenación y Protección de las Riberas del Pisuerga, aprobados respectivamente por Confederación, Junta y Ayuntamiento. Conllevando la destrucción de un ecosistema frágil, valioso y protegido como Área de Singular Valor Ecológico (ASVE), como las riberas del Pisuerga.

La intervención, tal como se está realizando, también aumenta la peligrosidad de las avenidas del río Pisuerga, ya que es bien conocido que la tala del bosque de ribera disminuye la capacidad de absorción de las precipitaciones y favorece la escorrentía superficial. Además este tipo de vegetación que se está eliminando casi en su totalidad, amortigua las crecidas frenando la velocidad del agua y evitando avenidas en zonas más bajas de la cuenca, que de esta manera quedarán más desprotegidas.

Los ecologistas opinan que en los núcleos urbanos parece razonable que las riberas se acondicionen para el uso ciudadano, pero siempre respetando en lo posible sus valores (como corresponde al término “regeneración medioambiental”). La recuperación de las riberas debe consistir en un apoyo a la regeneración natural más que en su tala o en un diseño humanizado con criterios de jardinería.

Los objetivos de acondicionamiento del uso público para el paseo no son posibles en buena parte del tramo afectado del río Pisuerga por la elevada pendiente del talud. La estabilización del talud con un muro de gaviones no puede considerarse en ningún caso una actuación respetuosa o de “restauración medioambiental”. No parece necesario crear artificialmente un paseo en una zona de ribera inaccesible, cuando existe ya otro paseo público inmediatamente por encima del talud.

Este tipo de actuaciones que no responden a criterios ambientales ni respetan la normativa, provocan que Valladolid esté perdiendo su valioso bosque de ribera, favorecedor de un microclima fresco en verano que proporciona biodiversidad y belleza a la ciudad y da bienestar a los ciudadanos. Por ello, Ecologistas en Acción demanda que cese la destrucción en curso y, en el tramo todavía no afectado, las actuaciones a desarrollar se limiten a las de mantenimiento y regeneración del bosque de ribera previstas en el Plan Especial de Ordenación y Protección de las Riberas del Pisuerga en Valladolid.




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