Los príncipes, Zoido y la Esclusa

Ecologistas en Acción de Andalucía lamenta los intentos del alcalde de Sevilla de manipular a los Príncipes de Asturias.

Lamentamos que el Sr. Zoido, en connivencia con la Autoridad Portuaria de Sevilla (APS), haya intentado aprovechar la visita de los Príncipes de Asturias a Sevilla para influir en el incremento de uso de la desmesurada esclusa del puerto construida en el año 2010. Ese incremento pasa por la llegada de más y mayores barcos a Sevilla, hecho que requiere, inevitablemente, que se haga el dragado de profundización del Guadalquivir.

Y esperamos igualmente, que los Príncipes no se dejen manipular en el apoyo a una esclusa y a una obra en el Guadalquivir a la que nos oponemos muchos municipios, diputaciones, grupos sociales e infinidad de ciudadanos de Andalucía. Porque como siempre decimos, el dragado del Guadalquivir no se justifica ni desde el punto de vista económico ni social ni, por supuesto, ecológico.

Económicamente supondrá unos costes que, aunque financiados por Europa, serán elevadísimos (movimiento de sedimentos, removilización de contaminantes, traslado de fangos, depósito de fangos…), como los serán los gastos de mantenimiento anual, cifrados por el profesor Losada en miles de euros anuales, de los que carece actualmente la APS.

Socialmente podrá crear algún puesto de trabajo en Sevilla pero a base de destruirlo en los puertos de Algeciras, Cádiz y Huelva. Además de perjudicar a la pesca, a la agricultura y a otros sectores productivos del estuario del Guadalquivir.

Ecológicamente será un desastre para un estuario en pésimas condiciones; los problemas existentes (turbidez constante de sus aguas, falta de luz y anoxia, erosión de márgenes, acción erosiva y perjudicial de una marea asimétrica con rebote en la presa de Alcalá, falta de agua dulce y alteración de hábitats…) solo deben ser subsanados y las obras del dragado no harían más que incrementarlos; hay que tener en cuenta que pretenden ampliar el canal de navegación del Guadalquivir en 60 metros de anchura y profundizarlo en 3 metros más en una distancia de unos 80 Km. Equivaldría a remover y llenar de lodos parcialmente contaminados de 10 a 12 campos de fútbol tipo Santiago Bernabéu, para verterlos en fondos marinos que también deben ser protegidos.

El dragado del río Guadalquivir es un disparate y una amenaza frente al cual Ecologistas en Acción emprenderá todas las acciones legales para que no se realice.