Denuncian una pista forestal en la Sierra de Córdoba

Ecologistas en Acción de Córdoba, denuncia ante la Delegación Provincial de la Consejería de Medio Ambiente en Córdoba, a D. Rafael Gómez Sánchez, propietario de la finca denominada Castro y Picón, por proceder a la apertura de una pista forestal de varios kilómetros de longitud (unos 2,5 kilómetros aproximadamente), por una media de 7 metros de anchura (hay ensanches donde se sobrepasa los 9 metros).

El trazado de la pista forestal comienza en las cercanías a la vivienda principal de la citada finca (vivienda matriz), desciende adaptándose a la pendiente trazada en zig-zag, hasta llegado un punto, donde el descenso es progresivo ajustándose con cierta regularidad a las curvas de nivel de las caídas del Cerro Castro y Picón.

La apertura de la pista forestal ha supuesto la creación de una incisión en la ladera, a modo de “herida”, a partir del cual se va a producir una pérdida enorme de toneladas de suelo y la consiguiente destrucción de la cobertura vegetal.

De hecho, se ha podido comprobar varios casos de desprendimientos de tierras, piedras y vegetación, a causa de la inestabilización de las laderas del cerro citado, y de las últimas y copiosas lluvias invernales. Como suelen ocurrir, es de esperar que con el tiempo, y los obligados repasos de la pista forestal (mantenimiento) con pala mecánica, los taludes vayan aumentando de tamaño, y la pérdida de suelo y el impacto visual sean aún mayores.

Mención aparte, merece lo relativo a la vegetación mediterránea sepultada y arrancada como consecuencia de la construcción del referido camino forestal. Para valorar en su justa medida tan tremendo atentado ecológico, bien hay que andar la zona, o haber leído con detenimiento, la documentación técnica y divulgativa que describen los valores ambientales del entorno del río Guadiato.

En esta zona se localizan una continuidad de manchas de monte mediterráneo, que destacan por su frondosidad, madurez y complejidad. Es espectacular la enorme superficie que ocupa las comunidades climácicas fundamentalmente los encinares conocidos en términos fitosociológicos como Pyro bourgaenae-Quercetum rotundifoliae.

En este tipo de comunidades botánicas, el estrato arbustivo se encuentra notablemente desarrollado, más si tenemos en cuenta que en la zona afectada, esta situada en plena umbría (mayor humedad y disponibilidad hídrica), con lo que son frecuentes masas compactas de vigorosos madroños, brezos, durillos, cornicabras, labiérnagos, agracejos, etc., además de un estrato lianoide formado por especies trepadoras como la madreselva, o la zarzaparrilla.

Esta comunidad botánica denominada Pyro Quercetum rotundifoliae, es endémica de la provincia biogeográfica Luso-Extremadurense. Abarca la cordillera mariánica (Sierra Morena), el Sur de Portugal (Sierra de Monchique), Extremadura y Montes de Toledo. Es decir, un área de distribución restringida. Por ello, esta comunidad botánica esta catalogada como de hábitat natural de interés comunitario, según la Directiva 92/43/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres (Directiva Hábitats).

De todo ello, nos podemos hacer una idea aproximada del coste ambiental que ha supuesto la apertura de esta pista forestal. Teniendo en cuenta la densidad del estrato arbóreo y arbustivo, los ejemplares de árboles eliminados (encinas, alcornoques, quejigos y pinos piñoneros) se pueden contar por centenares. En cuanto a los arbustos mediterráneos, la mayoría de porte arborescente, son miles los ejemplares arrancados y sepultados por la pala mecánica utilizada para abrir la incisión en la ladera del Castro y Picón.

Igualmente, los efectos sobre la comunidad faunística han podido ser, y serán, sobresalientes. En lógica proporción al estado de conservación de las comunidades botánicas, la representación y riqueza de fauna silvestre es muy notable. Prácticamente todas las grandes rapaces ibéricas se pueden observar en la zona (águila real, águila imperial, águila culebrera, águila perdicera, búho real, etc.). La zona en cuestión se puede considerar crítica desde un punto de vista de su interés para la fauna silvestre en periodo de reproducción. Esta constatada la reproducción de al menos 12 especies protegidas entre aves y mamíferos (azor, búho real, jineta, gato montés, etc.). Indudablemente, son muchas más las que utilizan estas asombrosas caídas al Guadiato para cazar, refugiarse, desplazarse, etc.

Destaca en este sentido, la presencia de un nido de águila perdicera en un roquedo, situado a escasamente 200 metros en línea recta de la pista forestal objeto de denuncia. Esta por confirmar si la apertura de esta infraestructura y su nivel de uso, puede llegar a provocar el abandono definitivo, por parte de esta pareja de águila perdicera, de la peña situada en la cima del cerro Castro y Picón. No debemos de olvidar las graves carencias de lugares idóneos para la instalación de puntos de nidificación para las especies rupícolas en Sierra Morena.

También hay que significar el grave impacto paisajístico y visual que ha provocado la incisión de estas características, sobre un manto verde de vegetación a media ladera de unas de las cimas más sobresalientes de la Sierra de Córdoba.

Suponemos que el interés de construir el camino forestal a media ladera por la parte del Castro y Picón, hasta casi alcanzar el camino de entrada a la finca Valdelahuertas, también propiedad del denunciado, es controlar los bodes y linderos de la finca a través de un camino perimetral paralelo a la cerca cinegética, instalada hace unos pocos años.

Resulta curioso y llamativo, que para la instalación de la cerca perimetral de gestión del conglomerado de fincas rústicas, propiedad del Sr. Rafael Gómez, se respetase la normativa vigente en material ambiental, al menos en lo que respecta a dimensiones de retículas de la malla cinegética y conservación de la vegetación silvestre, y sin embargo, se haya procedido a realizar tan brutal daño, sin ningún reparo, a un espacio natural excepcional de Andalucía.

Ecologistas en Acción de Córdoba va a exigir al Delegado Provincial de la Consejería de Medio Ambiente, Luis Rey, , la apertura del correspondiente expediente sancionador, así como la adopción de las medidas oportunas para el restablecimiento a su estado original de la zona afectada. Mientras tanto, le solicitaremos el cierre o precintado del camino para evitar molestias a la fauna protegida amenazada del lugar.

También, como anunciábamos en la cabecera de la presente nota de prensa, alzaremos en los próximos días un informe a la Autoridad Judicial en Córdoba, por si los hechos descritos, pudiesen constituir ilícito penal.