Recurso contra el archivo del caso del oso pardo disparado en una batida en el Parque Natural

Tras decretar la jueza instructora el archivo provisional de la causa, los grupos ecologistas personados en la misma consideramos que es prematuro y poco fundamentado el cierre del caso, ya que no se han aclarado aspectos fundamentales de cómo se desarrollaron los hechos.

Las asociaciones ecologistas personadas en el caso, Plataforma en Defensa de la Cordillera Cantábrica y Ecologistas en Acción, hemos recurrido el sobreseimiento del caso al entender que el Auto dictado por la jueza del Juzgado de Instrucción nº 1 de Cervera de Pisuerga está basado exclusivamente en las declaraciones del cazador y de dos de los responsables, que de una manera u otra, tenían importantes responsabilidades en la cacería. Por tanto, el fallo del Auto cuenta con un marcado sesgo favorable a los intereses del cazador que cometió la infracción y del Servicio Territorial de Medio Ambiente que celebró la batida en una zona prohibida.

El recurso de reforma presentado recoge cinco alegaciones que esperamos sirvan para seguir con las diligencias y establecer las responsabilidades que se pudieran derivar de las mismas.

Es muy difícil entender el razonamiento del Auto en el que se afirma que se trata de un cazador con “antigüedad y por tanto, con cierta experiencia”, si a ello se une el que, en la declaración prestada el 12 de noviembre de 2012, el cazador manifestó que: “el animal estaba al descubierto”. La duda fundamental que se plantea es evidente, si es un cazador experto y el animal está al descubierto ¿por qué efectuó el disparo? Sinceramente, a tenor de su experiencia y antigüedad, nos resultan sorprendentes y poco creíbles las afirmaciones del imputado de que se trató de una confusión puesto que, con anterioridad al disparo, el imputado venía observando la trayectoria del animal (luego no fue algo espontáneo que podría inducir a confusión).

Entendemos por tanto que se produjo una acción punible y no así una imprudencia como recoge el auto de sobreseimiento.

Otro aspecto que consideramos importante, es determinar el punto exacto desde donde se produjo el disparo, para poder aclarar la legalidad de la cacería. Según las coordenadas aportadas en las diligencias, y según mapa de la zona aportado por el Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, el punto donde estaba situado el cazador es zona de Reserva del Parque Natural, y según recoge el Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) no está permitida la caza en estas zonas, salvo excepciones donde la caza no será nunca en la modalidad de batida. Algo tan sencillo de comprobar no ha sido posible porque tanto el Celador de caza encargado de la batida (Junta de CyL), como el Coordinador de la Patrulla del oso pardo (Junta de CyL), parecían no tener muy clara la legislación sobre la zonificación del Parque y con sus declaraciones consiguieron crear una confusión ¿premeditada o no? que en nada ha ayudado en avanzar en las diligencias.

Por tanto, creemos muy importante que se aclare el punto desde donde se disparó y determinar si la batida se estaba celebrando en una zona prohibida, lo que nos dejaría con una cacería a todas luces ilegal, de lo cual se deberían depurar las responsabilidades que de ello se derive.

Desde los grupos ecologistas, en fechas recientes, habíamos interesado a la jueza instructora una serie de diligencias de prueba a fin de esclarecer las irregularidades observadas, así como habíamos aportado un exhaustivo informe en el que se concluye que: “En todo caso, consideramos que las probabilidades de vida del oso que ha recibido el disparo dada la información que existe en las diligencias son casi nulas y si existieron se debieron a una casualidad fuera de toda lógica, tanto si el animal se murió en 24 horas como si lo hizo al cabo de varios días, creemos que no ha sobrevivido”.

Todas estas pruebas solicitadas y el informe científico se han obviado por parte de la jueza instructora lo que demuestra el poco o nulo interés que se tiene en resolver de manera exhaustiva los temas medioambientales, como así lo ponen de manifiesto anteriores sentencias en otros temas similares. Es reseñable también la actuación del Fiscal, que solamente ha intervenido para proponer el archivo de la causa.

Finalmente, consideramos lamentable que después de los enormes esfuerzos que se vienen realizando por parte de toda la sociedad para intentar sacar de la categoría de “en peligro de extinción” al oso pardo, se dicte un auto con tan poca sensibilidad y tan poco criterio conservacionista. Es evidente, que tiene que ser la administración de Justicia la que penalice todas estas conductas. Es por ello, que confiamos en que la Audiencia Provincial revoque esta decisión y lleve el trabajo hasta el final.

- PDC (Plataforma en Defensa de la Cordillera Cantábrica)
- Ecologistas en Acción de Palencia