El TSJ confirma que el aparcamiento de la plaza de Portugalete es ilegal

Por Sentencia nº 1129, de 27 de junio de 2013, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla y León ha confirmado la anulación del proyecto de construcción y las licencias ambiental y de apertura del aparcamiento subterráneo de la Plaza de Portugalete, otorgadas a Corsan-Corviam Construcción por el Ayuntamiento de Valladolid en enero de 2009. El aparcamiento de la Plaza de Portugalete queda así en una completa ilegalidad.

La sentencia, que es firme, confirma otra anterior de 1 de febrero de 2011 del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 2 de Valladolid, y se fundamenta en que el Ayuntamiento omitió la consulta a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León sobre el sometimiento o no del aparcamiento a evaluación de impacto ambiental.

La sentencia original establece que las consecuencias de la omisión de este trámite lógicamente “han de ser la anulación del acuerdo por el que se concede la licencia ambiental y la retroacción de las actuaciones al momento inicial del procedimiento”, de manera que si el Ayuntamiento quiere intentar legalizar el aparcamiento deberá repetir toda la tramitación desde el inicio, incluida la información pública y la consulta a la Junta de Castilla y León sobre el trámite ambiental aplicable.

Se confirma así la completa ilegalidad del aparcamiento de Portugalete, por no haberse evaluado el impacto ambiental de los 3.000 vehículos que diariamente entran y salen de sus rampas, polucionando las calles más congestionadas del casco histórico de Valladolid, en el entorno de protección de un Bien de Interés Cultural como la catedral de la ciudad.

Hay que recordar que las vías de acceso al aparcamiento exceden los límites de ruido establecidos en la normativa, a consecuencia del elevado tráfico que soportan y de las condiciones físicas de un casco histórico como el de Valladolid. El incremento de tráfico inducido por el aparcamiento en las congestionadas vías de acceso al mismo resulta muy significativo, suponiendo un 50 por ciento adicional sobre el tráfico previo existente.

Existe además un efecto acumulativo del proyecto con las 2.500 plazas de aparcamiento subterráneo en rotación existentes en el Casco Histórico de Valladolid, sin contar las miles de plazas en superficie reguladas por la ORA, que en conjunto convierten al tráfico del centro de la ciudad en una fuente de contaminación de primera magnitud a escala urbana, que degrada las condiciones ambientales ante todo del propio Casco Histórico, incluido el Conjunto Monumental de la Catedral.

De hecho, las organizaciones recurrentes denunciaron hace un año ante el Ayuntamiento de Valladolid y la Junta de Castilla y León diversos daños en la Colegiata de Santa María la Mayor de Valladolid, integrada en el Conjunto Monumental de la Catedral, como consecuencia de las obras de construcción del aparcamiento, sin haber obtenido respuesta hasta la fecha a esta denuncia.

Para intentar solventar el callejón sin salida al que el Ayuntamiento ha abocado al aparcamiento de Portugalete, Ecologistas en Acción, la Federación de Vecinos e Izquierda Unida vuelven a emplazar al Alcalde a que modifique la concesión administrativa del aparcamiento, reconvirtiendo las 260 plazas rotatorias en plazas de residentes, lo que además hace innecesario el aparcamiento proyectado en la Plaza de la Antigua, paralizado por orden judicial.