CETRANSA proyecta triplicar la capacidad de Santovenia

La Coordinadora Anti-Vertedero de Valladolid, integrada por Ecologistas en
Acción, FACUA Castilla y León-Consumidores en Acción, La Federación de
Asociaciones de Vecinos y Consumidores de Valladolid e Izquierda Unida ha
presentado alegaciones a la solicitud de autorización ambiental presentada
ante la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León por la
empresa CETRANSA para la planta y el vertedero de residuos tóxicos y
peligrosos que esta empresa gestiona desde 1993 en la localidad de
Santovenia de Pisuerga (Valladolid).

Esta solicitud, cuya exposición pública finalizó el pasado 15 de julio,
responde a la normativa estatal de prevención de la contaminación, que
obliga a CETRANSA a contar con una autorización ambiental específica para
sus instalaciones de Santovenia antes del 30 de octubre de 2007. Según ha
podido comprobar esta Coordinadora en la documentación presentada ante la
Junta de Castilla y León, CETRANSA ha aprovechado la ocasión para presentar
una propuesta de construcción de una nueva línea de estabilización de
residuos tóxicos con una capacidad de tratamiento de 100.000 toneladas al
año.

Esta capacidad de tratamiento es muy superior a la actualmente existente,
estimada por la empresa en 60.000 toneladas anuales, así como a la
producción de residuos peligrosos destinados a eliminación por toda la
industria de Castilla y León. Se da la circunstancia de que en el año 2003
al menos la cuarta parte de los residuos admitidos por CETRANSA procedían de
fuera de Castilla y León, a pesar del reiterado compromiso de los distintos
Consejeros de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León sobre el uso
exclusivo del vertedero de Santovenia para la industria regional.

Para la Coordinadora Anti-Vertederto, este nuevo proyecto de CETRANSA se
debe en parte a la entrada en vigor el pasado 16 de julio de una normativa
europea que limita por motivos de seguridad la entrada de residuos orgánicos
en los vertederos de residuos peligrosos, estableciendo un máximo del 10% en
peso. Según los datos facilitados por CETRANSA a la Junta de Castilla y
León, en 2003 la tercera parte de los residuos vertidos en Santovenia (unas
12.000 toneladas en ese año) superaba esta limitación legal, ahora de
obligado cumplimiento. Con su nueva instalación de "estabilización" de
residuos, CETRANSA pretende eludir este control, "cementando" los residuos
problemáticos.

No obstante, la sobrecapacidad de tratamiento indica también la pretensión
de la empresa de convertir a sus instalaciones de Santovenia en el mayor
complejo de gestión y vertido de residuos peligrosos de España,
permitiéndole "captar" buena parte de la basura tóxica procedente de
nuestras comunidades vecinas (País Vasco, Navarra, Cantabria, La Rioja,
Madrid).

Otras modificaciones proyectadas por CETRANSA son el aumento en un 50% de la
capacidad de almacenamiento de residuos en la planta, o el vertido de aguas
subterráneas y de lluvia desde el vertedero de residuos tóxicos al arroyo El
Junquero, afluente del Pisuerga, 3 kilómetros aguas arriba de su
desembocadura en el municipio de Valladolid, junto a la antigua NICAS.

La Coordinadora Anti-Vertedero advierte en sus alegaciones que la ampliación
de la planta de CETRANSA está expresamente prohibida por el Plan General de
Ordenación Urbana de Santovenia de Pisuerga. Asimismo, pide que se considere
el riesgo para la población de esta localidad de un accidente grave en esta
planta, que el pasado mes de octubre sufrió una fuga de ácido sulfhídrico,
gas tóxico que estuvo a punto de acabar con la vida a 2 empleados de la
empresa.

Finalmente, la coordinadora recuerda que la planta y el vertedero de
residuos tóxicos de Santovenia de Pisuerga fueron declarados ilegales por el
Tribunal Supremo en 2001, por lo que debieron cesar su actividad hasta que
en julio de 2002 una Ley autonómica que examina el Tribunal Constitucional
forzara su reapertura.