Sigue el despilfarro en el alumbrado público de Segovia 21

Hace seis meses Ecologistas en Acción de Segovia se dirigió a la Diputación de Segovia y al Ayuntamiento de Palazuelos de Eresma para solicitar una reducción sustancial del alumbrado público en Segovia 21. Seis meses después, ninguna de las dos instituciones públicas ha contestado a la solicitud. Y los viales desiertos del recinto siguen iluminados cada noche por unas 150 farolas, produciendo un gasto inexplicable en tiempos de crisis.

A mediados de abril de 2013, Ecologistas en Acción de Segovia se dirigió por carta al presidente de la Diputación de Segovia, Francisco Vázquez, y al alcalde de Palazuelos de Eresma, Jesús Nieto, para pedirles una drástica disminución de la iluminación nocturna en el recinto de Segovia 21. El recinto estaba siendo iluminado por unas 150 farolas, a pesar de que el tránsito nocturno por sus viales era prácticamente inexistente. Recordemos que el recinto sólo cuenta con un edificio de oficinas, un hotel en construcción (paralizado y actualmente en venta) y unas pocas viviendas.

En la misiva dirigida a los responsables de Diputación y Ayuntamiento de Palazuelos se argumentaba que muchos de los viales iluminados no conducen a ninguna parte (se crearon basándose en unas previsiones de desarrollo urbanístico que no se han cumplido) lo que constituye un gasto económico y energético absolutamente innecesarios.

Desde Ecologistas en Acción se estimaba que, con apenas una quinta parte de las farolas ahora en funcionamiento, se puede mantener la seguridad en el complejo. La reducción de la iluminación permitiría sustanciales ahorros que pueden servir para dar algún servicio útil a los ciudadanos.

Sin noticias de los responsables públicos

Seis meses después cualquier persona que circule por la CL-601 entre Segovia y La Granja en el periodo nocturno podrá apreciar sin dificultad la intensa y extensa iluminación de Segovia 21.

Ni la Diputación de Segovia ni el Ayuntamiento de Palazuelos han remitido contestación alguna a la solicitud hecha desde Ecologistas en Acción para explicar las razones por las que se ha desestimado la solicitud, o, en el caso de que no les corresponda tomar la decisión, para aclarar cuál es la institución que se está haciendo cargo de la factura.

El no dar respuesta alguna a las solicitudes argumentadas que realizan las personas y asociaciones ciudadanas socava de forma grave la democracia local. Conviene recordar que los poderes públicos deben rendir cuentas ante los ciudadanos y que una parte esencial del juego democrático consiste en explicar y justificar las decisiones públicas, por muy legítimas que éstas sean. De momento Diputación y Ayuntamiento “no saben, no contestan”. ¿Pasarán seis meses más sin que llegue una respuesta justificada?