El modelo de gestión de los residuos sólidos urbanos en Segovia a debate

  • Ecologistas en Acción de Segovia cree que la propuesta recientemente presentada por Izquierda Unida para implantar un nuevo sistema de tratamiento de los residuos en Segovia constituiría un paso atrás en el camino hacia una gestión sostenible de los residuos sólidos urbanos.
  • El modelo propuesto no incentiva la reducción ni el reciclaje y requiere un alto gasto de agua y energía.
  • El sistema aún no ha sido probado a gran escala y ha sido planteado, como proyecto piloto, en el municipio madrileño de Rivas-Vaciamadrid, donde ha suscitado la oposición de un amplio conjunto de organizaciones sociales y ecologistas.

Uno de los grandes retos para avanzar hacia la sostenibilidad es la reducción de los volúmenes de residuos que generamos y su recuperación mayoritaria a través de la reutilización y el reciclaje. En este sentido, el sistema de gestión seguido actualmente en Segovia es todavía poco satisfactorio, ya que sólo se recuperan de forma mayoritaria el vidrio, el papel (a través de los contenedores de recogida selectiva) y algunos elementos puntuales, como los metales férricos (que se separan en la planta de tratamiento). Sin embargo, no creemos que el nuevo modelo propuesto desde el grupo municipal de IU de Segovia constituya una solución.

El sistema de tratamiento no favorece la reducción ni el reciclado

El sistema propuesto se basa someter la basura a una elevada temperatura y presión. De esta forma se logra reducir su volumen (en torno a un 70%). Conviene recordar, sin embargo, que el sistema no reduce ni el peso ni la cantidad de residuos generados. Una tecnología que se presenta como puntera y pionera no es en definitiva nada más (y nada menos) que un sistema de compactación de residuos que impide su reciclaje y facilita su incineración.

Los residuos entran a la planta mezclados para su posterior triturado y esterilización. Esa mezcla dificulta el posible reciclado de los componentes de la basura.

  • No elimina los residuos, sólo reduce su volumen y los transforma a residuos peligrosos (20-30% del peso inicial de las basuras) que deben ser llevados a vertedero.
  • Elimina la posibilidad de reutilizar o reciclar la mayor parte de los residuos aprovechables de las basuras, lo que supone un gran derroche y contribuye al agotamiento de recursos naturales.
  • Rivaliza con opciones de tratamiento de los residuos más ecológicas y con medidas para reducir la generación de residuos.
  • Es cara (requiere la construcción y mantenimiento de nuevas instalaciones) y crea pocos puestos de trabajo en comparación con otras opciones como el reciclado.

La incineración: el peor destino para los residuos

A parte de su depósito en un vertedero, el otro posible destino del material resultante sería la denominada, eufemísticamente, “valorización energética”, que no es otra cosa que su incineración.
La experiencia indica que las incineradoras de residuos generan contaminación, dañan la salud pública, agotan los recursos financieros para alternativas de reducción, reutilización y reciclado, desperdician energía y materiales y socavan la prevención de la generación de residuos. Además, la experiencia sobre su funcionamiento muestra que, en la práctica, estas instalaciones tienen numerosos desajustes, fallos e interrupciones, con frecuencia exceden los estándares de contaminación del aire, manejan incorrectamente las cenizas y no aseguran la destrucción del residuo ni por tiempo de residencia (dos segundos), ni por temperatura de combustión (850º C).

Las incineradoras son auténticos reactores químicos generadores de productos indeseables: cenizas, escorias, residuos de depuración, productos de combustión incompleta, etc. En vez de poner límite al incremento continuo de las basuras, incitan a producir más combustible residual para alimentar sus hornos.

La experiencia en Rivas Vaciamadrid

El sistema de gestión de residuos descrito (propuesto para Segovia por IU) sólo ha sido probado en una planta experimental en el municipio madrileño de Rivas Vaciamadrid. Las principales organizaciones de defensa ambiental, entre ellas Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, así como grupos locales, entre ellos “Rivas Aire Limpio”, rechazaron ese modelo de gestión de residuos, solicitando que no fuera asumido por el municipio. Ante la oposición ecologista y vecinal, el consistorio anunció el pasado 25 de abril que no instalaría en Rivas una planta de tratamiento de residuos con esa tecnología [1]. El Ayuntamiento trató de justificar su decisión argumentando que "la nueva tecnología planteada requiere, para su viabilidad económica, un volumen de tratamiento de residuos mayor que el generado exclusivamente por la ciudad” [2]. Dado que Rivas tiene unos 75.000 habitantes y la ciudad de Segovia poco más de 50.000 no dejan de resultar sorprendentes las declaraciones del concejal segoviano Peñalosa (IU) reivindicando que la ciudad de Segovia implante el sistema por su cuenta si el Consorcio Provincial de Medio Ambiente no estudia la propuesta [3].

En materia de residuos, mejor ir a la base

La gestión racional de los residuos implica no solo implantar nuevas tecnologías, sino principalmente modificar los hábitos de producción (reduciendo, por ejemplo, el exceso de empaquetado de los productos y sustituyendo materiales difícilmente reciclables, como muchos plásticos, por otros que pueden recuperarse con facilidad como el cartón), de consumo (evitando por ejemplo, los productos de “usar y tirar”) y de separación selectiva (evitando, por ejemplo, que productos valiosos y fáciles de reciclar como el papel o el vidrio acaban mezclados con el resto).

El aprovechamiento de la fracción orgánica de la basura sigue siendo el gran reto en materia de reciclaje. Sólo algunos municipios segovianos han dado pasos útiles frente a este reto promoviendo el compostaje doméstico o comunitario.

A estos argumentos hay que añadir que el modelo que se propone inclumpliría los objetivos establecidos en las directivas europeas relativas sobre residuos y la legislación básica de residuos recientemente aprobada.
Ecologistas en Acción de Segovia ha escrito al alcalde de la ciudad, Pedro Arahuetes y a los grupos municipales (PSOE, PP, IU y UPD) para trasladarles nuestra valoración crítica del proyecto y solicitar que los esfuerzos para mejorar la gestión de los residuos se orienten prioritariamente a la reducción y el reciclaje.