Un campesino de Cuenca lucha por la tierra y la dignidad

Una vez más y con el apoyo de una legislación injusta en materia hipotecaria, un campesino puede perder su granja de Jábaga (un pequeño pueblo conquense) mediante el desahucio que quiere imponer La Caixa.

El fenómeno de la vuelta a trabajar la tierra (lo que algunos denominan de forma errónea los neorurales) es imparable. Se trata de jóvenes que consiguen sacar frutos de la tierra bajo los valores de la soberanía alimentaria, los canales cortos de comercialización y la agroecología. Estos jóvenes emprende mediante el autoempleo y prácticamante de la nada. Y están dispuestos a trabajar duro por conseguir salir adelante. Dani llevaba año y medio poniendo en marcha una granja ecologica y autosufciente.

Durante este tiempo, llegó a unas instalaciones que llevaban años abandonadas y en ruinas. Con escasos medios y la ayuda de algunos amigos, Instaló paneles solares, puso en marcha un huerto, rehabilito una vivienda y trabajó duramente para mantener en buenas condiciones sus animales: ovejas, gallinas, cerdos y cabras.

Sin embargo, esta iniciativa agroecológica está siendo amenazada por La Caixa, la cual ha solicitado, a través de un procedimiento de ejecución hipotecaria, el desalojo del joven campesino.

Ecologistas en Acción de Cuenca apuesta por la revitalización del mundo rural, por nuestros pequeños pueblos, por la agroecología. Apuesta por canales cortos de comercialización que lleven los alimentos del campo a la mesa, generando unas relaciones justas y de confianza entre personas productoras y consumidoras. También quiere mostrar su apoyo a Dani y denunciar las prácticas de la Caixa [1] que sólo piensa en su cuenta de resultados, a costa de los que menos tienen.

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