Manifiesto por la inclusión de los Ojos del Guadiana en el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel

El 17 de noviembre se realizó una marcha desde los Ojos del Guadiana hasta las Tablas de Daimiel para reivindicar la incorporación de los Ojos al Parque Nacional. Este fue el manifiesto que se leyó.

Hoy nos hemos citado aquí, en este Parque Nacional, aunque incompleto todavía, para reivindicar por séptima vez mediante una marcha, la recuperación de Los Humedales Manchegos, y en particular, la recuperación de los Ojos del Guadiana y su protección mediante la inclusión en los límites del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel.

Las Tablas de Daimiel son sólo un reducto de lo que fue una de las zonas palustres con más biodiversidad de la península con una superficie de entre 30.000 y 50.000 hectáreas. Estas tablas han sido suministradoras de pesca, fibras vegetales, elementos para fabricar enseres y jabones, pastoreo y caza a las poblaciones autóctonas, que han vivido explotando estos recursos de manera sostenible durante siglos.

Sin embargo, en las últimas décadas la sobreexplotación de los acuíferos, la presión de la agricultura industrial intensiva, la urbanización desaforada, la contaminación de sus aguas, y sobre todo, la irresponsabilidad de nuestros gobernantes, ha llevado a las Tablas a una lenta agonía ante la apatía de la sociedad manchega. Lo que antes era un inmenso torrente de vida, ahora requiere de continuas transfusiones y represas para mantener de manera artificial un mínimo de hectáreas inundadas.

Estos despropósitos medioambientales, han puesto también en riesgo la catalogación de la Mancha Húmeda por parte de la UNESCO como Reserva de la Biosfera, lo que supondría, no sólo un desprestigio ambiental sin precedentes, sino también una importante pérdida de credibilidad y de ingresos provenientes de la Unión Europea.

Llevamos 40 años desde que se creo el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, 40 años también de olvido y destrucción para los Ojos del Guadiana. 40 años sin Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del entorno del espacio protegido, sin Plan Rector de Uso y Gestión, de sobreexplotación y contaminación, de expolio del cauce público, de su vida, que es parte de la nuestra, de su Patrimonio histórico-natural. 40 años de ida y vuelta, de desaparecer y reaparecer, de autentica brujería y magia negra o ceguera política, de irresponsabilidades, de mirar hacia otro lado. 40 años de injusticia y lucha por este río de patos, del Anas íbero, de su manantial que mantiene la vida y del que todos maman. 40 años de no dejar de creer y apostar por su recuperación como símbolo de esperanza y resistencia. Porque si como especie depredadora hemos sido capaces de destruirlo, también podemos ser capaces de seguir evolucionado y aprendiendo, haciendo justicia, recuperando su libertad y manteniendo viva esta fuente de la conciencia por la sostenibilidad en La Mancha.

Por eso hemos venido hoy hasta aquí, los Ojos del Guadiana, llenos de esperanza, con esta marcha reivindicativa, para hacer un llamamiento a toda la población manchega, a nuestros gobernantes, y muy especialmente a los Alcaldes del entorno, para que se adopten medidas valientes, urgentes y comprometidas con su tierra para ampliar la protección de las Tablas.

Este verano hemos trabajado con la Asociación Ojos del Guadiana Vivos en la preparación de un documento sobre el ecosistema de las tablas fluviales del Guadiana y del Gigüela y de su orla ecotonal para la, no solo necesaria, sino imprescindible ampliación de la protección del espacio que hoy contiene el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, de modo que se complete lo antes posible hasta abarcar al conjunto de su ecosistema natural y así pueda cumplir sus funciones ecosistémicas.

La Ley 5/2007 de Parques Nacionales establece que los parques nacionales deben tener un mínimo de 15.000 ha, mientras que el Patronato del parque sólo contempla ampliar 1.102 ha, quedando ahora con 3.030 ha. Pero esta ampliación no es sólo mala desde el punto de vista cuantitativo, sino sobre todo cualitativo, ya que se limita a incluir las fincas aledañas al parque, y que fueron adquiridas en los últimos años con la intención de evitar el riego, algunas de ellas bajo claras sospechas de fraude, pues ya eran fincas de secano, pero que aportan poco valor ambiental al mismo, mientras que deja fuera los Ojos del Guadiana, que es, sin duda, el lugar más emblemático del entorno de las Tablas, y el que más valor ambiental, social e incluso turístico aportaría al parque.

Este suelo que pisamos, en los Ojos del Guadiana, es dominio público hidráulico, y así lo ha señalado una sentencia ratificada por el Tribunal Supremo, que, como podemos ver, no se respeta. Compete a la Administración del Estado efectuar el deslinde y restituir el dominio público hidráulico según indica el artículo 95 del Texto Refundido de la Ley de Aguas, y por ello exigimos al Patronato de las Tablas, al Organismo Autónomo de Parques Nacionales y a la Confederación Hidrográfica del Guadiana, que ejecuten la sentencia, realizando el deslinde cuanto antes e incorporando todo el dominio público hidráulico hasta los Ojos del Guadiana al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel.

También pedimos que se protejan estos humedales de las nuevas amenazadas que surgen como consecuencia de un progreso destructivo y depredador, como son la fractura hidráulica (fracking en inglés) y la contaminación radioactiva proveniente del cementerio nuclear que se pretende construir en Villar de Cañas en al cuenca alta del Guadiana. Pedimos a nuestros Gobiernos que sigan el ejemplo de otros que han comprendido la gravedad de estas nuevas amenazas, y declaren la región Castellano-Manchega territorio libre de ellas.

Por último, queremos recordar a la población manchega y particularmente a la casta política y sus grandes empresas que el agua es un bien común, del que toda la ciudadanía tiene derecho a beneficiarse, y que, por tanto, no tienen legitimidad para convertirla en una mercancía más con la que especular en los mercados, como pretenden. Es un error tratar de salir de esta crisis económica sobreexplotando nuestros recursos naturales y agudizando la crisis ambiental, porque finalmente el destino del hombre va unido al de la Naturaleza.

Tenemos derecho a ver correr nuestros ríos y arroyos; tenemos derecho a ver sus límites deslindados; a que sus cauces y riberas se pueblen de vegetación constantemente; a que nuestras charcas, navas, vegas, tablas, lagunas y aguazales se inunden; tenemos derecho a que de nuestros humedales emane la vida libremente. Asumamos el compromiso moral de recuperar y transmitir el vínculo de este legado, hacerle justicia y conservarlo. Este patrimonio natural hay que protegerlo para toda la sociedad actual y para las generaciones futuras. Protegerlo también para nuestros socios europeos, junto con los que ellos protegen en sus respectivos países también para nosotros, y para todos los estados que hemos firmado la convención de Ramsar, en la que las Tablas, junto con Doñana, fueron nuestras primeras aportaciones.

Las Tablas sin los Ojos del Guadiana, sin la recuperación del sistema fluviopalustre del que quedan como testimonio, no tendrán garantía de supervivencia como ecosistema, y quedarán reducidas a ser un resto de lo que fue una de los doscientas zonas húmedas más importantes de nuestro planeta.

Por una ampliación del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel con sentido.

¡Ojos del Guadiana, Parque Nacional YA!

En Los Ojos del Guadiana, a 17 de Noviembre del 2013

Firmantes: Ecologistas en Acción de Ciudad Real, Asociación Ojos del Guadiana Vivos, Foro Social de Campo de Criptana, Encinares Vivos de la Mancha, Plataforma por un nuevo Modelo Energético, Plataforma contra el ATC, CGT y EQUO Castilla-La Mancha.