Se ejecuta un nuevo arboricidio en la calle Avicena

Ayer empezaron a talar los árboles de la calle Avicena, situada
junto a la facultad de Odontología y al Parque de los Perdigones. Y en
sólo una mañana consiguieron abatir casi la mitad de 30 ejemplares que, al
parecer, están sentenciados.

Los árboles, de unos 20 años de edad, no sólo eran esplendorosos y sin
riesgos de caída sino que estaban sanos, por lo que puede observarse en
sus ahora troceados troncos. Y si acaso en algún ejemplar no era así,
sería sólo en ése sobre el que actuar.

Ya el verano pasado, vecinas de la zona alertaron a Ecologistas en Acción
de que parecía haber intenciones de eliminarlos, a la vista de ciertos
indicios. Lo que fue denunciado públicamente por esta asociación el 30 de
julio. Y los peores presagios han venido ahora a confirmarse: el
Ayuntamiento vuelve a hacer de las suyas, arramblando con una buena
arboleda. Quizá esto, estas inercias y maneras, también formen parte de
esa “herencia recibida” tantas veces invocada por el actual alcalde, en
referencia a la que terminó conociéndose entre las entidades de defensa
ambiental como la “etapa Montedeserrín”. Una etapa en la que, por
desgracia, hubo de acuñarse un nuevo término para describir este tipo de
actuaciones: arboricidio.

Ecologistas en Acción, y la sociedad sevillana sensible al cuidado y
beneficios del patrimonio arbóreo de la ciudad, vuelven a lamentar estas
recurrentes intervenciones municipales. Poco parecen importarle al
Ayuntamiento los muchos beneficios y servicios que nos aportan los
árboles: nos protegen los muchos meses de sol y calor intensos, generando
grandes superficies de sombra que, junto con la humedad que generan,
pueden reducir la temperatura hasta en cinco grados; fijan el polvo del
aire, reduciendo las partículas en suspensión, uno de los contaminantes
que más enfermedades provoca en las ciudades; absorben grandes cantidades de CO2, algo importante en la lucha contra el cambio climático; hacen nuestras calles y plazas mucho más habitables, acogedoras y bellas;... Y todo, a muy bajo coste.

Además, hay que denunciar que el equipo de gobierno del Sr. Zoido incumple
los acuerdos que aprobó el Ayuntamiento en Pleno en su sesión celebrada el
15 de diciembre del 2005, con el voto favorable de todos los grupos
políticos, incluido el PP del Sr. Zoido (se adjunta copia), que
establecieron lo que sigue:

PRIMERO.- El Excmo. Ayuntamiento de Sevilla se compromete a asegurar la
protección de nuestros árboles, y que toda actuación de repoblación de
calles sea tratada con los vecinos y vecinas y las entidades miembro de la
Plataforma de los Parques y Jardines de Sevilla, con objeto de hacerles
partícipes de la situación de nuestra Ciudad.

SEGUNDO.- El Excmo. Ayuntamiento de Sevilla no talará ningún árbol excepto
que exista algún peligro para la seguridad vial o peatonal, así mismo la
tala de cualquier ejemplar estará motivada mediante una disposición con
carácter individualizado que acredite la inviabilidad de cualquier otra
alternativa.

El primero de los acuerdos se viene incumpliendo sistemáticamente desde
que fuera adoptado. Además, ello se enmarca en la endémica falta de
información en general y en la burla sistemática a la participación
ciudadana: recordemos, por poner un ejemplo, que órganos municipales para
fomentar y canalizar dicha participación como son la Mesa del Árbol, el
Consejo Local de Medio Ambiente y Sostenibilidad, llevan años sin reunirse
y totalmente desactivados. Una situación que desde EA plantearemos en la
próxima reunión de la Plataforma Ciudadana en Defensa de los Árboles,
Parques y el Paisaje de Sevilla.

Y el segundo acuerdo también parece estárselo saltando el Ayuntamiento,
porque ni estos árboles constituían el peligro que haría admisible su tala
ni ésta viene acompañada de la preceptiva autorización individualizada,
por lo que puede observarse en la web del Servicio de Parques y Jardines,
donde no figura el correspondiente documento oficial. (Ver aquí:)

Ecologistas en Acción seguirá denunciando todas las talas irregulares,
indiscriminadas y sin sentido que perjudican al conjunto de la población,
y vuelve a exigir al Ayuntamiento de Sevilla, con su alcalde a la cabeza,
que cumpla y haga cumplir sus propias ordenanzas.