Arrasando las riberas del Pisuerga en Cervera

Como un mantra que se repite continuamente, las obras hidráulicas en nuestra nación se basan principalmente en acometer grandes obras con infraestructuras desproporcionadas y con un elevado impacto social y ambiental, y por otros atropellos "menores" como son las limpiezas de los cauces de ríos, arroyos y a poder ser, su transformación en canales.

Este mantra cobra más fuerza, si cabe, con el nuevo presidente de la CHD que apuesta claramente por las teorías y planteamientos de las políticas hidráulicas del franquismo y de una manera de hacer que tendría que estar en vías de extinción, pero que lamentablemente vuelve a ocupar esas parcelas de poder al que tanto apego tienen.

De estas tropelías no se libran, tampoco, tramos conservados dignamente y enclavados en algún espacio catalogado con alguna figura de protección. Recientemente en la localidad de Cervera de Pisuerga, dentro del Parque Natural de la Montaña Palentina, (que es como decir que hoy hace frío) se han perpetrado unos trabajos de ¿limpieza, restauración, destrucción, arrasamiento? en el cauce del río Pisuerga a su paso por esta localidad.

Desde el puente de la carretera dirección Potes se podía contemplar una isla natural (foto de arriba) con vegetación de ribera que era refugio de fauna acuícola, de mustélidos acuáticos y de varias especies de aves ligadas a los ríos, decimos se podía porque después de la intervención esta isleta ha desaparecido.

Este tipo de intervenciones de dragado que se justifican en la defensa frente a riesgo de inundaciones, se realizan sin el mínimo rigor técnico y sin una planificación adecuada, ya que de ejercer el sentido común y un poco de lógica, se podrían aplicar para estos casos actuaciones menos agresivas, más eficaces y más en consonancia con la sensibilidad de la población hacia estos espacios.

Claro, que esto es posible porque desde el Ayuntameinto de Cervera como mínimo se consiente, cuando no es el promotor directo de la petición. Algunos de nuestros gobernantes locales no acudieron a clase el día que explicaron lo que es un río, y de ahí esa confusión que tienen cuando confunden limpieza del río con arrasar todo lo hay dentro de su lecho.

Lo preocupante de todo esto es que tiene difícil solución, la mentalidad de los de arriba la damos por perdida, pero la falta de herramientas legales que nos permitan combatir estas agresiones es palmaria, además de engorrosa de entender y aplicar, ya que todo queda pendiente de los volúmenes de materiales a movilizar.