Autovía entre Segovia y la N-I por el pie de la Sierra de Guadarrama

El nuevo borrador del Plan de Infraestructuras de Transporte y Vivienda (PITVI) 2012-2024, elaborado por el Ministerio de Fomento y actualmente sometido a información pública, paso previo a su aprobación definitiva, contempla la creación de una autovía entre Segovia y la N-I, siguiendo el trazado de la N-110, por el pie de la Sierra de Guadarrama.

A pesar que los niveles de intensidad circulatoria de la N-110 no justifican en absoluto su desdoblamiento, esta obra ha sido demandada por los dos principales partidos de la provincia – PP y PSOE- y aparece, desde hace años, en los planes del Ministerio. Ante la evidencia de que el proyecto es tan costoso como innecesario, en marzo del año pasado, Ecologistas en Acción de Segovia se dirigió a los secretarios Generales del Partido Popular de Segovia, Francisco Vázquez, y del Partido Socialista, Juan Luis Gordo, para pedirles que cambiaran de posición y solicitaran al Gobierno que descartase el proyecto. Los políticos segovianos nunca contestaron a la solicitud de Ecologistas.

La inclusión de la autovía en el último borrador del PITVI ha causado auténtica sorpresa en las asociaciones comprometidas con la protección ambiental y la sostenibilidad, que consideran incomprensible que el Ministerio insista en unas políticas públicas que se han revelado claramente como inadecuadas. En los últimos años se han multiplicado las evidencias de que, desde Fomento, se han planificado y ejecutado obras multimillonarias, escasamente necesarias, cuyos principales beneficiarios han sido las grandes empresas constructoras. En la actualidad, España es el país europeo con más kilómetros de autovías y de autopistas, con más kilómetros de alta velocidad y con más aeropuertos sin servicio de Europa, y al mismo tiempo, somos récord en problemas económicos y en desempleo. Esta triste realidad ha sido posible gracias a la colaboración de políticos y organizaciones que han justificado proyectos de grandes obras no sólo innecesarios, sino también causantes de serios impactos ambientales, paisajísticos, económicos y sociales.

No debe ignorarse que este abuso de las obras públicas es en parte responsable de la creciente deuda pública, utilizada para justificar recortes en materias realmente esenciales como educación, sanidad o servicios sociales. Y sobre las cuentas públicas se cierne ahora la amenaza de nuevos rescates a empresas que gestionan autopistas de peaje que, en su día, fueron hechas sin una demanda real que las justificara.

Los datos de intensidad circulatoria recogidos por el propio Ministerio de Fomento revelan que el proyecto carece de justificación

El Ministerio de Fomento cuenta con dos estaciones que registran la intensidad de tráfico en el tramo de la N-110 que se planea desdoblar: en la primera, situada en el punto kilométrico 170, en las cercanías de Collado Hermoso, la intensidad media diaria de paso de vehículos, en 2012, fue de 3.447. La segunda estación, situada en el punto kilométrico 135,5, ya cerca de la N-I, registró una intensidad de tráfico aún menor: 2.103 vehículos diarios. La intensidad del tráfico muestra unas modestas variaciones a lo largo del año, siendo julio y agosto los meses de mayor tránsito.

Resulta chocante comprobar que el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte (PEIT) que el propio Ministerio de Fomento elaboró en 2005 (antes de la crisis) tomaba como referencia para la creación de autovías una Intensidad Media Diaria superior a los 10.000 vehículos, cifra que diversos manuales de ingeniería de caminos elevan hasta 15.000. Sin embargo, los propios datos del Ministerio de Fomento revelan que el tráfico entre Segovia y el cruce con la N-I, La carretera N-110 no llega ni a una cuarta parte de esa cifra.

Cabe recordar que la creación de nuevas infraestructuras sin atender a las demandas reales de tráfico es el motivo principal de la quiebra anunciada de las radiales de peaje madrileñas, que, si nadie lo remedia, acabaremos pagando todos los españoles.

El Parque Nacional y el Parque Natural de Guadarrama, en la picota

La nueva autovía afectaría al sector mejor conservado del pie de monte de la Sierra de Guadarrama, con espacios de una elevada calidad ambiental y paisajística y poblaciones bien integradas en su entorno que, precisamente, hacen de ese atractivo una de las bases de su actividad económica, con actividades como el turismo rural o el ocio al aire libre. La construcción de la nueva infraestructura conllevaría un deterioro irreparable e irreversible de ese valioso patrimonio.

A parte del impacto sobre el paisaje, hay que destacar el que se produciría sobre la fauna silvestre. Recordemos que la fauna de la Sierra realiza desplazamientos periódicos de carácter altitudinal, descendiendo a las partes bajas en la época invernal o en episodios de fuertes nevadas y regresando a las laderas altas y las cumbres en las épocas favorables. La creación de una autovía por todo el pie serrano obstaculizaría los movimientos de la fauna serrana, comprometiendo de forma grave la conservación de los ecosistemas serranos.

No resulta, en absoluto, exagerado afirmar que la autovía supondría una herida de muerte para los dos proyectos de conservación y desarrollo de mayor envergadura que se desarrollan en la provincia de Segovia: el Parque Nacional y el Parque Natural de la Sierra de Guadarrama.

Argumentos económicos

Finalmente, destacar que el proyecto carece de racionalidad económica, resultando ilógico en un país que se enfrenta a una enorme y creciente deuda pública y posee unos presupuestos que no logran atender adecuadamente las necesidades básicas en materia de sanidad, educación y servicios sociales. Resulta sorprendente cómo la austeridad defendida por los principales partidos y el Gobierno no parece ser considerada cuando se trata de consignar presupuestos para alimentar a las grandes constructoras.

En definitiva, la autovía carece de la más elemental justificación desde el punto de vista de la intensidad del tráfico, provocaría un elevado impacto ambiental y paisajístico (y consecuentemente un evidente perjuicio económico a los municipios serranos) y detraería unos recursos que resultan esenciales en otras áreas de la actividad pública. Por todo lo anterior Ecologistas en Acción iniciará una campaña para solicitar la retirada definitiva del proyecto.