Cobran una tasa de fianza por el paso de los romeros

Ecologistas en Acción defiende que durante la celebración de la romería de El Rocío, se aplique el principio de que quien contamine, pague.

‍Ecologistas en Acción apoya la decisión del Ayuntamiento de Aznalcázar (Sevilla) de querer cobrar una tasa de 3.000 euros de fianza a cada agrupación religiosa y 25 euros por vehículo que transite por su término municipal durante la romería de El Rocío (Huelva), para poner coto a los gastos que ocasiona este peregrinar por su municipio.

Ecologistas en Acción considera que el Espacio Natural Doñana y su entorno es un espacio protegido muy vulnerable al paso de Hermandades durante la romería de El Rocío (Huelva) , especialmente, al de los miles de vehículos, la mayoría motorizados, que conlleva. No tiene nombre lo que allí se hace, la alteración a todo el equilibrio ecológico de la zona va desde la contaminación acústica por ruido, la basura y las propias deposiciones. Así que no es de extrañar que municipios que padecen estos impactos apliquen, aunque sea a golpe de tasa, el principio de quien contamina, paga.

Ecologistas en Acción viene denunciando de forma reiterada estos impactos ambientales y recuerda que trás el paso de las hermandades de la romería de 2009 denunciamos la existencia de vertederos ilegales con toneladas de basuras y residuos en el propio término de Aznalcázar (1) , concretamente en la finca pública Dehesa Tornero, que habían sido enterrados sin más miramientos.

Es exigible pues, que el uso de estos parajes naturales en base al respeto a las tradicionales conlleve responsabilidad y que se haga con el más exquisito respeto por la naturaleza. Recordamos que los pinares de Aznalcázar y La Puebla del Río están declarados Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio.

Por ello, le solicitamos al Espacio Natural de Doñana que apueste por extender este tipo de tasas a modo de fianzas económicas preventivas a todo el territorio protegido, ya que supondría dos objetivos, el preservar este patrimonio natural y cubrir los gastos ocasionados por la recogida de los desperdicios que se arrojan en estos parajes, a la vez que se insiste en la necesidad de aumentar la concienciación entre los asiduos a este tránsito tradicional.