Buenas prácticas ambientales

En los últimos días el Área de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de nuestra ciudad ha editado y divulgado un Manual de buenas prácticas ambientales para empresas conforme al objetivo de que el tratamiento de residuos, el consumo energético, el consumo de agua, el desarrollo urbano, la contaminación acústica, la movilidad sostenible y la gestión ambiental son aspectos que las empresas deben gestionar hoy, de forma sostenible.

La iniciativa sería loable sino fuera porque las instrucciones y ejemplos de ahorro que se incluyen en las páginas de dicho manual no se siguen por parte de quienes instruyen. Veámoslo detenidamente. Entre los indicadores prioritarios de actuación se incluye:

1) BUENAS PRÁCTICAS EN EL DESARROLLO URBANO, donde textualmente se dice queremos transmitir la necesidad de incorporar criterios sostenibles en la toma de decisiones. En otras palabras, la buena práctica, en este campo, es la que prima los beneficios sociales y ambientales frente a la rentabilidad inmediata. ¿Debemos entender que el Sr. Concejal se ha dado cuenta de su error al estar de acuerdo con la firma de los convenios urbanísticos que iban a terminar con gran parte de nuestros terrenos forestales?

2) ENERGÍA. La utilización de energía no renovable debe regirse por políticas que minimicen el consumo y el impacto ambiental. Sin embargo recientemente se han instalado en la Pza. de Toros más farolas de las que hace falta para la iluminación de la zona y nadie ha tenido en cuenta la minimización del consumo.

3) RESIDUOS. La reutilización de materias primas y el reciclado de componentes son nuestros dos grandes objetivos. ¿Por qué entonces no existen contenedores específicos para inertes en las playas donde precisamente latas, bolsas de plástico y botellas de agua son los principales residuos?.

4) AGUA. Hoy en día el excesivo consumo del agua, así como su creciente contaminación, están convirtiendo el agua corriente limpia y potable en un recurso cada vez más escaso. Considerándose por tanto que es imprescindible el ahorro en el consumo para lo que los ejes principales que articulan la reducción del gasto son: el suministro adecuado con una instalación periódicamente revisada, la reutilización y la mejora en los procedimientos de depuración. En la práctica se sigue autorizando el riego con agua del río y del acuífero en los campos de golf porque el agua depurada no sirve para ser reutilizada y nos denuncian a los ecologistas por decir que la depuradora no funciona como es debido.

5) RUIDO. En la circulación urbana debe restringirse el uso del claxon, y evitar las modificaciones de los tubos de escape de ciclomotores que producen un ruido ensordecedor. Debería haberse incluido excepto para las motos que nos visitan durante la motorada.

6) MOVILIDAD SOSTENIBLE. No se hace ninguna alusión al compromiso adquirido con la aprobación en Pleno del Pacto por la Movilidad Sostenible. Se aconseja el transporte público pero sigue adoleciendo de las mismas carencias, no existe, por ejemplo, un servicio rápido de autobuses para ir a la estación de tren o al embarcadero.

En definitiva por muy motivador que pueda ser organizar un concurso entre los empresarios para premiar a los más respetuosos con el medio ambiente, entendemos que la mejor forma de fomentar estas buenas prácticas es ser coherentes y llevarlas a cabo, además de que nos saldría más barato.