Aprueban una cuarta cantera en un espacio natural protegido de Valladolid

ACENVA, ARBA, ASCEL y Ecologistas en Acción denuncian la degradación del monte “El Carrascal” en Quintanilla de Onésimo, incluido en la Red Natura 2000 de la Unión Europea y donde cría el lobo ibérico.

El pasado martes se publicó en el BOCyL la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) positiva de la cantera de caliza “La Planta”, promovida por la empresa Gracalsa, S.L. y cuyas 93 hectáreas forman un enclavado en el interior del Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) “El Carrascal”, espacio natural de la provincia de Valladolid incluido en la Red Natura 2000 de la Unión Europea.

Esta DIA positiva se suma a otras tres otorgadas a las empresas Gracalsa, S.L., Calizas López, S.A. y Alhorva, S.L. en un total de 160 hectáreas de terrenos del término municipal de Quintanilla de Onésimo incluidos o en el borde del espacio natural protegido. Además, la empresa Gracalsa solicitó en 2008 sendos permisos de investigación afectando a buena parte del LIC “El Carrascal”, como paso previo para tramitar futuros permisos de explotación.

CanteraEmpresaDIA (BOCyL)SuperficieAfección al LIC
Mata de Cara III Gracalsa, S.L. 24-08-2006 36 hectáreas Dentro
Las Callejas Calizas López, S.A. 24-01-2007 9,5 hectáreas Dentro
Rocal Alhorva, S.L. 21-10-2010 21 hectáreas En el borde
La Planta Gracalsa, S.L. 20-05-2014 93 hectáreas Enclavado

La ficha de este LIC señala como factores de vulnerabilidad en el interior del mismo la posible roturación para explotaciones de caliza, entre otros. El uso excepcional autorizado es por lo tanto incompatible con la conservación del espacio natural, cuyos principales valores son las masas forestales de pino piñonero, encina, quejigo y sabina albar, y la fauna asociada a las mismas, entre la que la Consejería de Fomento y Medio Ambiente destaca especies como el lobo ibérico (protegido al sur del Duero), el murciélago pequeño de herradura y el murciélago ratonero grande.

Las asociaciones ACENVA, ARBA, ASCEL y Ecologistas en Acción denuncian la degradación de que viene siendo objeto este espacio natural protegido, con el beneplácito de la Junta de Castilla y León, que no ha considerado en sus informes los efectos ambientales acumulativos y sinérgicos de las cuatro canteras aprobadas, además de las ya existentes históricamente en el borde norte del LIC, donde hasta fechas recientes también se han venido depositando residuos industriales y escombros.

Asimismo, los ecologistas critican la desidia de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente en la protección de los escasos espacios naturales declarados en la provincia, existiendo multitud de localizaciones posibles para las actividades mineras, industriales, urbanísticas o de ocio que se vienen autorizando afectando a espacios como la Reserva Natural de las Riberas de Castronuño en San Román de Hornija, la Zona Natural de Esparcimiento del Pinar de Antequera en Valladolid o los LIC “Salgüeros de Aldeamayor” en Aldeamayor de San Martín y “El Carrascal” en Quintanilla de Onésimo.




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