Limpieza de los residuos de Numancia

En el mes noviembre pusimos en conocimiento de las autoridades y de la opinión pública el desastroso estado en que se encontraban varios vertederos y el punto limpio de la localidad de Garray, evidenciando la dejadez de las Autoridades competentes en materia de residuos, y en concreto del Ayuntamiento de Garray, del Servicio Territorial de Medioambiente, y también de la C.H. del Duero por cuanto un vertedero se encontraba dentro de la zona de flujo preferente.

A los pocos días de hacer pública nuestra denuncia pudimos comprobar como el Ayuntamiento realizó unas rápidas actuaciones de limpieza del punto limpio y de movimiento de tierras en el vertedero de los pies de Numancia. Algo por lo que hay que felicitarle.

De todas formas queremos trasladar que las acciones de mover o incorporar tierras con el objeto de tapar los residuos (algunos de ellos con el carácter de tóxicos) es simplemente esconder la porquería bajo una sutil alfombra mineral que ha sido arrastrada hacia el cauce y aguas abajo por la reciente crecida del río Duero (ver foto anexa de fecha 14_02_2016). Lo correcto, hubiera sido retirar los residuos y darles el destino establecido por la Ley y restaurar correctamente la zona, más allá de poner una valla.

Por desgracia la existencia de vertederos y vertidos ilegales es común y evidente en (casi) todos los pueblos, expresando la falta de concienciación ambiental de una población rural que en teoría debería ser la más interesada en cuidar la calidad ambiental, paisajística y turística de su pueblo. Continuando, por ejemplo, en el Municipio de Garray hemos comprobado que en Chavaler hay un vertedero en un terreno forestal que es cauce y Dominio Público Hidráulico, y cuya existencia es conocida y tolerada, una vez, más por el propio Ayuntamiento de Garray y por sus representantes en la localidad. Por ello la existencia de este vertedero ha sido igualmente puesta en conocimiento de las autoridades competentes.

La problemática de la existencia de vertederos, escombreras y puntos de vertido de cierta entidad es debida a ciertos ciudadanos que además de ser unos guarros, infringen la ley; pero también a unas administraciones locales que toleran o permiten los vertidos y que no fiscalizan correctamente las licencias de obra ni ponen pequeños contenedores para recoger los escombros de obras menores, y también a unas administraciones autonómicas que aun teniendo la obligación y los medios humanos, materiales y jurídicos no inician los procedimientos administrativos para evitarlos, prevenirlos y en su caso sancionarlos.