Carta a la Presidenta de Castilla-La Mancha en defensa de la Venta de la Inés

Ecologistas en Acción del Valle de Alcudia ha dirigido una carta a la Presidenta del Gobierno de Castilla-La Mancha instándole a actuar en defensa de la familia Ferreiro, habitantes de la Venta de la Inés, ante el continuo acoso que sufren por parte de los propietarios de la finca “La Cotofía”.

En el escrito, Ecologistas en Acción del Valle de Alcudia refiere a Mª Dolores Cospedal las presiones y agresiones recibidas de los actuales propietarios de la finca de La Cotofía, desde que éstos la compraron en 1.986: rotura de la tubería que surtía de agua a la venta, cortes de caminos públicos, desvío del Río Tablillas y construcción en éste de un embalse particular, vallado y corte del acceso a la Fuente del Alcornoque y a la Cueva de la Venta, linderos sobrepasados,…

Refiere también cómo las sucesivas sanciones que han recaído sobre la finca han sido sorteadas por sus abogados con reiterados recursos ante instancias judiciales superiores, que hasta ahora han conseguido paralizar y eternizar la ejecución de las sentencias, con el propósito decidido de burlarse de la Administración, de los habitantes de la Venta y de cuantos ciudadanos deseen utilizar los caminos públicos y los accesos al Río Tablillas, a la Fuente del Alcornoque y a la Cueva de la Venta que mantienen cortados.

Ecologistas en Acción del Valle de Alcudia pide a la Sra. Presidenta que implique a su Administración en la protección de la Venta de la Inés y de la familia Ferreiro, muy afectados tras casi treinta años de agresiones y litigios, unos problemas que parecen no tener fin.

Relacionado con lo anterior, Ecologistas en Acción del Valle de Alcudia ha remitido también un escrito al Jefe del Servicio de Montes y Espacios Naturales del Servicio Periférico de la Consejería de Agricultura en Ciudad Real, José María Toledano Toledano, exhortándole a hacer públicos los documentos y expedientes que han permitido a la finca “La Cotofía” introducir rebaños de ovejas en terrenos acogidos a ayudas públicas a la reforestación, última “anomalía” conocida de los propietarios de la finca.