Manifiesto de la ciudadanía canaria contra las prospecciones

MANIFIESTO DE LA CIUDADANÍA CANARIA 7 DE JUNIO 2014

CANARIAS UNA SOLA VOZ: NO A LAS PROSPECCIONES PETROLÍFERAS

Pocas veces, una noticia había provocado tanta indignación. Una indignación que en pocos días se ha extendido por todos los rincones de estas islas y por la paciencia de nuestra gente.

Las formas son importantes, y anunciar - o mejor, imponer - una Declaración de Impacto Ambiental a la medida de REPSOL y contraria al presente y al futuro de Canarias, el día antes de nuestro día, ha sido un desprecio sin precedentes a este Archipiélago que no es periférico de nadie. El haberlo hecho poco después de las elecciones europeas demuestra la talla moral de sus artífices. Conscientes de que no les asiste la razón y de que podía costarles muchos apoyos en las urnas, permanecieron callados, escondiendo sus intenciones, ocultándose tras el silencio malicioso de quien quiere imponer sus intereses a la voluntad de la mayoría.

Corren como nunca los barrancos de nuestra dignidad, de isla en isla, de cumbres a veriles, de pueblos a ciudades. Hoy Canarias es una sola voz, más unida que nunca. Gracias a los atropellos de los señores del dinero y el ordeno y mando, somos un solo pueblo. Han desaparecido nuestras orillas. Somos capaces de tocarnos por las redes, por los mensajes de asombro a los cuatro vientos, por la voluntad de hacer, denunciar, resistir y tomar nuestra voluntad y nuestro futuro. No sólo nos rodea una única resistencia bañada de rica diversidad, también la ofensiva de la verdad, que hoy ha salido a la calle, cargada de esa energía que nos sobra por el aire, por el cielo, por el mar y por los poros de nuestra gente.

No nos sorprenden esas mañas, de aquellos que en el olimpo del poder deciden la infelicidad y la miseria de la gente, que han llevado a estas islas a tener un 33 % de paro y de desesperanza, que han destrozado muchas de las mejores zonas de nuestra tierra, para enriquecer a unos pocos. No nos sorprende que banqueros, directores de multinacionales o de corporaciones del saqueo como REPSOL, jueguen con el futuro de este planeta que vive ya al límite de su salud, que, en palabras de los mayores expertos mundiales, ya ha llegado a un camino casi irreversible de destrucción que hipoteca el futuro. Sabíamos que esos seres habitan en despachos y ministerios, en gobiernos y en centros directivos, como La Caixa, principal accionista de REPSOL. Pero lo que no podíamos creer, es que el carácter antidemocrático y prepotente de sus decisiones, habitual en ellos, llegaría tan lejos. Lejos no sólo en la geografía, sino en el atropello de sus decisiones.

Dicen que son los competentes en autorizar las prospecciones en nuestras aguas, en un mar que jamás bañará sus costas. Dicen que son ellos quienes tienen que autorizar nuestro derecho a decidir. Dicen que sus planes, los planes de la avaricia y el dinero fácil, traerán nuestra felicidad, y que no afectarán a nuestra economía, como si no supieran lo que es el piche en la arena o entre las rocas, y dicen que las prospecciones no afectarán a una de las zonas más ricas por su biodiversidad del planeta. ¿Por qué creerles? Si eso fuera verdad, ¿por qué imponerlo a base de decretos, medidas antidemocráticas e informes pseudocientíficos hechos a la medida?

Más allá de sus razones, de sus informes, de sus imposiciones, aquí hay un pueblo que no quiere prospecciones, no quiere que la industria del petróleo hipoteque nuestro futuro y no quiere contribuir a la muerte del planeta con el cambio climático.

Aquí está un pueblo que ama la vida, la paz, su territorio y a esos inquilinos que habitan desde nuestras grietas hasta nuestros mares, que no se merecen ningún porcentaje de riesgo para el beneficio mezquino de unos pocos. Un pueblo que, pese a las penurias que puede estar pasando, tiene una dignidad que, como los volcanes durmientes, puede salir de lo más hondo de sus razones. Un pueblo que no quiere imposiciones, que reclama respeto y que, en última instancia, quiere ejercer el derecho a decidir sobre su futuro.

POR TODO ELLO:

Denunciamos la Declaración de Impacto Ambiental positiva del Ministerio de Medio Ambiente y pedimos que se retire el Estudio de Impacto Ambiental, porque no cumple el más mínimo rigor científico y técnico, porque se ha elaborado de forma antidemocrática, sin atender las miles de alegaciones presentadas, porque se ha incorporado documentación, que no ha contado con la obligada información pública, y porque se han falseado tendenciosamente datos fundamentales sobre la afección al medio marino y sobre los riesgos potenciales.

Manifestamos que, más allá de la respuesta del Tribunal Supremo, prevista para el próximo día 10 de junio, a los Recursos presentados contra el Real Decreto 547/2012, de 16 de marzo, queremos que se retire dicho Decreto, que da vía libre a las prospecciones, como voluntad mayoritaria de la sociedad canaria y como voluntad de las principales instituciones de las islas.

Solicitamos, ante una respuesta negativa a la propuesta de convocar una consulta a la sociedad canaria en relación a las prospecciones petrolíferas, que se ponga en marcha en las islas, por las instituciones y por la ciudadanía, la celebración de dicha consulta.

Pedimos al Partido Popular de Canarias, que tome ejemplo de sus colegas de Baleares, anteponiendo el interés de los canarios y canarias al de su partido y al de REPSOL.

Requerimos a la Unión Europea, para que se pongan los mecanismos legales, económicos y políticos necesarios, para que Canarias y su entorno africano, sean un modelo de sostenibilidad sobre la base de un nuevo modelo energético, basado en las energías renovables, limpias y de acceso libre y democrático.

Emplazamos a Naciones Unidas y otros organismos internacionales, en coordinación con los países y regiones circundantes, para que se establezca una moratoria a las prospecciones petrolíferas en la costa del antiguo banco pesquero canario – sahariano, así como la creación de un santuario marino, en aras de preservar la biodiversidad y los recursos marinos.

Manifestamos que no queremos que nuestra tierra se convierta en zona de conflicto y tensión militar por el gas o el petróleo, como ocurre a nuestros vecinos africanos, que por la codicia de las multinacionales se hunden en la hambruna y la miseria. Nos solidarizamos con todas las luchas que se oponen a la introducción y expansión de la industria del petróleo, tanto en Canarias como en el Mediterráneo y en otras zonas del planeta, como contribución a la lucha contra un calentamiento global que está poniendo en peligro al planeta y la vida en él, y a favor de un mundo más sostenible y solidario.

LA CIUDADANÍA CANARIA MANIFESTADA EL DIA 7 DE JUNIO DE 2014




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