Descubren el abandono de más restos de amianto en las afueras de Valdemoro

El descubrimiento de estos focos del material cancerígeno tiene lugar días después de que una asociación otorgara a la ciudad una distinción –que ha causado estupefacción entre la ciudadanía- por su “ejemplar” gestión de residuos y su limpieza urbana.

El reiterado hallazgo de estos auténticos “puntos negros” pone de manifiesto la gravedad de una situación que los ecologistas califican ya del todo inadmisible. A la necesidad urgente de erradicar todos los focos hasta ahora descubiertos se une la improrrogable elaboración de un inventario municipal de todas las instalaciones con presencia de fibrocemento.

La localización de tres nuevos puntos de vertido de fibrocemento fuera de control ha sido comunicada esta misma semana al Área de Disciplina Ambiental de la Comunidad de Madrid, al Seprona y al Ayuntamiento de Valdemoro.

Abandono de placas de fibrocemento en los alrededores del Cerro del PortilloEl más reciente de estos descubrimientos tuvo lugar el pasado 6 de julio en el Polígono Industrial Valmor, al sur del municipio, con el depósito de varias placas de fibrocemento junto a la vía pecuaria Vereda de la Carreruela. La descuidada manipulación del peligroso material ha ocasionado la fractura del mismo.

La organización ecologista recuerda que esta zona fue ya objeto de denuncias por el vertido de residuos de construcción y demolición (RCD) que motivaron la intervención de la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid en febrero de 2013.

Según declaran, la falta de vigilancia y el general desinterés mostrado de la Concejalía de Medio Ambiente a lo largo de todo este tiempo quedan bien reflejados en la furtiva desaparición de los carteles que el propio Ayuntamiento instaló en la zona y que apercibían de cuantiosas multas en caso de abandono de residuos y basuras.

Otro de los puntos denunciados por Espartal-Ecologistas en Acción se localiza en los alrededores del Cerro del Portillo, donde han comprobado el abandono de un número probablemente superior al centenar de placas de fibrocemento. Las comprobaciones realizadas sobre este sorprendente hallazgo -las planchas se hallan escrupulosamente apiladas en lo alto de un pequeño cerro- revelan que llega a apreciarse en las ortofotos disponibles en Google. Esta circunstancia indicaría que el depósito se produjo hace largo tiempo, habiendo pasado hasta la fecha desapercibido a los servicios técnicos municipales, un hecho que en modo alguno extraña a los denunciantes “dada la negligente actitud por la concejalía dirigida por David Conde, algo inaceptable si consideramos la amenaza para la salud humana que representa el amianto”, según declaran.

A unos 2 kilómetros del anterior en dirección noroeste -y en las inmediaciones del popular Cerro del Telégrafo- han identificado un tercer enclave con acumulación de una gran cantidad de restos de fibrocemento. Por sus características estiman que podría tratarse de un punto de vertido muy antiguo. El grado de fragmentación del material es en este caso muy importante, de lo que se derivaría un mayor riesgo para la salud humana y el entorno por la potencial presencia de microfibras de amianto.

Abandono y rotura de placas de fibrocemento en las inmediaciones del Cerro del TelégrafoLa organización ecologista recuerda que los efectos sobre la salud dependen de la cantidad de fibras inhalada, del tipo de amianto y del periodo de exposición. Sin embargo organismos como la Organización Mundial de la Salud o la Agencia Internacional de la Investigación del Cáncer consideran que no hay dosis mínima segura (un solo gramo retenido en los pulmones basta para desencadenar una asbestosis).

La alarmante proliferación de puntos con presencia de este material cancerígeno -que prueba un auténtico desgobierno en la gestión de residuos- coincide con el galardón “Escoba de Plata” con que la entidad Ategrus ha distinguido a la ciudad por su limpieza y por los servicios prestados a la ciudadanía en la materia. Los ecologistas consideran, sin embargo, que “estos hechos ponen en tela de juicio el rigor aplicado en el premio concedido que califican de auténtica mascarada”.

Informa Espartal-Ecologistas en Acción que todavía no se ha producido solución ni respuesta a su última denuncia registrada hace más de un mes sobre los restos de fibrocemento abandonados en el área de la Ermita de Santiago. Ni tan siquiera se ha procedido a balizar el perímetro afectado con el fin de advertir a la población de la naturaleza altamente contaminante de los residuos.

Finalmente anuncian que de persistir la pasividad de los responsables municipales iniciarán vías alternativas de denuncia para lograr la erradicación de este peligroso material que amenaza la salud de la ciudadanía y la calidad ambiental de Valdemoro.