El cuento chino de la bandera azul

La bandera azul que ondea en la playa de los Cárabos es un signo que, según la empresa privada que lo concede, en nuestro caso Adeac, debería ir asociado a unas aguas de baño y una playa impecables desde el punto de vista de sostenibilidad ambiental, limpieza, participación ciudadana y seguridad. La empresa Adeac considera imperativos esos requisitos hasta el punto de que si un año no se cumple alguno de ellos, el año siguiente no se concede la bandera azul.

Guelaya-Ecologistas en Acción quiere denunciar a la opinión pública que en nuestras playas, ninguna cumple no uno sino muchos de los requisitos necesarios para que ondee la bandera azul; a saber y sin ser exhaustivos:

El agua de baño debe ser analizada al menos ocho veces al año. El punto de recogida de la muestra de agua debe estar marcado públicamente en la costa y los resultados de los análisis deben exponerse en una zona muy visible para los bañistas, preferiblemente en las pasarelas de acceso a la playa o junto a los socorristas. En Melilla hay un cartel junto a una de las casetas del personal de playa, en el que nadie o casi nadie repara y donde las casillas en que debe figurar la fecha del análisis y los resultados de indicadores de aguas fecales están perpetuamente vacíos. No se hacen análisis o no se exponen los resultados.

En el control de los parámetros físico-químicos del agua de baño se especifica que debe existir ausencia de de contaminación flotante como plásticos, botellas, vidrios, contenedores y cualquier otra sustancia. Los melillense a veces tenemos que apartar con la mano los cúmulos de suciedades flotantes que hay en el agua para poder meternos en ella. No es raro ver a los bañistas andar por la orilla hasta encontrar un sitio limpio para entrar al agua. Nuestras aguas de baño están sucias muchas veces.

Debe haber ausencia de vertidos o de basura que puedan afectar a la playa o su entorno. El río de Oro es objeto de numerosos vertidos de escombros y basura por parte algunos melillenses. Esto unido a las basura que vienen de Marruecos lo convierten en un enorme foco de contaminación para la playa y su entorno. Nuestros gestores no mueven un dedo por solucionar este problema.

Las rieras y salidas de agua de tormenta a la playa deben estar permanentemente limpias. Tras lluvias intensas la limpieza de la zona debe ser diaria. Después de un fuerte levante o de lluvias torrenciales la desembocadura del río de Oro, y de toda la playa es un enorme cúmulo de basura que permanece allí durante muchos días.

Debe constituirse un Comité de Gestión de la Playa constituido por autoridades locales, sector hotelero, ONG, socorristas y trabajadores de educación medioambiental. Este comité estaría encargado de hacer auditorías ambientales. ¿Alguien lo conoce?

La playa y su entorno deben estar limpios y bien mantenidos en todo momento. Como bien sabemos los melillenses la playa solo está limpia en verano, y algún aspecto de su entorno, como los diques que se adentran en el agua, están llenos de basura todo el año.

Cuando vemos que la bandera azul no debería ondear y sin embargo ondea, en Guelaya-Ecologistas en Acción nos preguntamos qué hay detrás de este engaño. ¿Sucede en Melilla como se rumorea de otros municipios que las banderas azules se compran? ¿No es más ético y daría mejor servicio a la ciudadanía hacer un plan integral de limpieza de nuestro litoral y nuestros territorios periféricos?

¿Cuándo se limpiarán los enormes cúmulos de bolsas de plástico que hay depositados en el fondo de nuestra bahía? ¿Cuándo se establecerá un plan de limpieza y vigilancia permanente de vertidos en el río? ¿Cuándo se hará una limpieza a fondo de los diques y se perseguirá que nadie deposite basuras en ellos? ¿Cuándo se controlarán los residuos de los botellones en la playa? ¿Cuándo se hará una campaña de concienciación ciudadana? Guelaya-Ecologistas en Acción estaría encantada de participar en una auténtica política medioambiental de nuestras playas. Mientras tanto seguiremos denunciando los cuentos chinos con que quieren dormirnos.