Alegaciones a las ordenanzas municipales

Ecologistas en Acción de Roquetas de Mar, presentó el pasado 15 de julio un total de 69 alegaciones a las nuevas ordenanzas municipales (en materia de animales de compañía y potencialmente peligrosos; la reguladora de terrazas y actividades comerciales en espacios públicos; la de publicidad en el exterior y la relativa a la protección contra contaminación acústica).

Una primera crítica que queremos remarcar desde nuestra asociación es, la poca y mala difusión pública del procedimiento. Ya que, si bien la información al respecto se encontraba publicada en la página web, la ruta de acceso no
era ni sencilla ni clara. Esta situación no es comprensible, ya que desde las instituciones públicas, siempre se toman “medidas” para fomentar e impulsar la participación ciudadana y sin embargo, a la hora de la verdad, no facilitan a
la ciudadanía el acceso a estos procedimientos.

Si hay que calificar, en general, la redacción de estas ordenanzas, son su carácter restrictivo, hasta el punto que parecen, en numerosas ocasiones, difícil de cumplir y sin embargo, tienen a su vez, un gran ambigüedad, lo que abre el paso a la indefensión, sobretodo de los particulares y al abuso por parte de otras actividades, por ejemplo las terrazas del sector hostelero, donde la “ocupación de las aceras es palpable” obligando en muchas ocasiones a los peatones a bajar de la acera para superar mesas y sombrillas, invadir carril bici en otras o pasar por medio.

Desde Ecologistas en Acción de Roquetas de Mar, conocemos la importancia económica que el sector hostelero tiene para el municipio, pero no se puede permitir que la normativa, conculquen los derechos de la ciudadanía a favor de los intereses económicos.

Otra característica a señalar es el establecimiento de normas, que incluso el propio ayuntamiento incumple. Por ejemplo, uno de los aspectos más controvertidos de la ordenanza sobre la tenencia de animales, es la prohibición del acceso de los mismos a las playas. En la ordenanza, señala que hay reservadas zonas a tal efecto, pero luego, ni se publicita dicha posibilidad, ni se señalan. En este aspecto, señalamos las incongruencias de prohibir el acceso de bicicletas a las playas y sin embargo se permiten la instalación de auténticos chiringuitos, con grupos electrógenos, carpas, neveras eléctricas, altavoces, aparcando al borde de la playa, incluso camiones y furgonetas etc.