Concentración por el arboricidio de Almirante Lobo

La Plataforma de Parques y Jardines convocó el acto, tras debatir en su última reunión sobre la tala masiva de árboles que el Ayuntamiento ha ejecutado recientemente en dicha calle, así como de otras realizadas estos meses atrás y algunas que están anunciadas para próximas fechas.

El llamamiento parte de la Plataforma Ciudadana por los Parques, los
Jardines y el Paisaje de Sevilla, de la que forma parte Ecologistas en
Acción, que en su primera reunión tras el periodo vacacional, debatió sobre la reciente eliminación completa de la arboleda que daba su servicio en tan señalada calle, situada entre la Puerta de Jerez y la Torre del Oro. Tras analizarse lo averiguado a través del estudio de las fichas de apeo y del proyecto de obras, de las inspecciones realizadas sobre el terreno antes y durante la tala y tras constatarse la poca consistencia de las “razones” dadas por el Ayuntamiento para justificar su actuación, se acordó convocar esta concentración.

A dicha decisión también contribuyó que se recordaran otros arboricidios
ejecutados estos últimos meses, como los de las calles Avicena y
Campamento, así como los anunciados para siete calles de Sevilla Este,
donde han sentenciado 45 ejemplares (“porque molestan a las farolas”), y
las Avenidas Flota de Indias y Alfredo Kraus, junto al campo de la Feria,
donde peligran 98. Y también ayudó el debate que se tuvo acerca de las
malas prácticas que se siguen observando en la poda del arbolado, que se
efectúa de manera muy poco selectiva, poco cuidadosa y en épocas muy poco
recomendables para ello, como la veraniega. Una práctica, una inercia ésta
que un reputado experto en la materia, miembro de la plataforma y presente
en la reunión, categorizó con una sentencia bien concisa y atinada: cortar
ramas no es podar.

Además de convocar la concentración, la plataforma decidió
dirigirle al alcalde un escrito para manifestarle una queja por que se
siga gestionando deficientemente el arbolado urbano. Su contenido puede
consultarse en este enlace.

Recordemos que la actuación de la calle Almirante Lobo, que tanta atención
ha generado en los medios de comunicación y en las redes sociales estas
últimas semanas, ha supuesto la eliminación de los 26 árboles de esta
calle, todos plátanos (Platanus x hybrida), al talarse 21 y trasplantarse
otros cinco (o eso dijeron que harían con ellos...). Y que el análisis del
permiso de esta tala (enlace) reveló defectos de bulto, que hacen dudar seriamente del rigor con que se elaboraron (y, claro, también del rigor con que se elaboran las de otras
talas... ). Así:

• El contenido de cada ficha era idéntico para todos los árboles, cuando
éstos presentaban casuísticas muy variadas. En todas ellas se hablaba de
lesiones graves en forma de "oquedades y pudriciones en ramas
principales", pero de los 26 árboles sólo nueve mostraban evidencias
externas de ese tipo de lesiones (aunque no sabemos si eran realmente tan
graves como para justificar su tala). De manera que también sentenciaron
árboles que no manifiestaban ningún daño, ni se les podía presumir, dadas
su juventud y lozanía: había 6 que no superaban ni los 25 cm. de diámetro.

En fin, que eran varias las fichas "delatoras” del copia-pega. (Véanse,
por ejemplo, las de las páginas 26, 41, 44 y 47, correspondientes a
ejemplares con muy pocos años y sin signo alguno de esas lesiones: ¡cómo
iban a tener "oquedades y pudriciones en ramas principales", si no tenían
de éstas y sus troncos apenas alcanzaban entre 10 y 20 cm. de
diámetro!...).

• En todas las fichas se apuntaba que el ejemplar en cuestión estaba
“afectado por podas secuenciales severas que han producido reiterados con
una estabilidad deficiente agravada por las oquedades que disminuyen su
estabilidad” [sic]. Y eso resultaba evidente que era falso en la mitad de
los árboles talados: 10.

• Según el proyecto de reurbanización de esta calle, fechado en junio de
2013, se trasplantarían 14 árboles y se abatirían 12. (Pueden
identificarse en el plano 3; pág. 282 del pdf). Pero en las posteriores
fichas de apeo, aparecidas este agosto pasado, se trasplantaban sólo 5 y
se talaban 21. ¿Cómo es posible que sólo un año más tarde las dos terceras
partes de los que se iban a trasplantar ya había que talarlos?

Y a destacar también algo que se indicaba en cada ficha y que, a la
postre, se revela como la verdadera razón de fondo de este arboricidio:
"el motivo principal de su apeo es que en Proyecto redactado por la
Gerencia de Urbanismo y aprobado, se prevé la sustitución del arbolado
completo de la calle"... ¡Ya más claro, agua!... El propio Parques y
Jardines, así, venía a reconocer lo que ya se intuía y era de temer cuando
se difundieron algunos detalles de esta reurbanización: que, como ya se ha
podido observar en otras actuaciones de reurbanización, el arboricidio se
debería, fundamentalmente, a que el proyectista de turno en Urbanismo (en
este caso, la recordada Sra. Guerra Librero, concejala hace unos años)
diseña la nueva remodelación de una calle sin contemplar el mantenimiento
e integración del arbolado allí existente, y que por su estado pudiera
seguir prestando un buen servicio muchos años más, y se le encarga a
Parques y Jardines que haga un “informe” que permita formalmente la
eliminación del mismo. Y este departamento se pliega a lo que desde
Urbanismo le llega impuesto.

Por último, resaltar también que se da la circunstancia de que Ecologistas
en Acción pidió consultar el expediente de esta actuación a principios de
febrero pasado, para comprobar que cumple la normativa, pero el
Ayuntamiento no lo ha permitido, hasta la fecha, impidiendo así el acceso
a información de relevancia ambiental al que la ciudadanía tiene derecho
por ley. Esta opacidad, junto con la mostrada ante otras peticiones de
acceso a expedientes, ha motivado una queja ante el Defensor del Pueblo. Y
este ya ha abierto expediente al respecto.

Si nuestros gestores municipales no tuvieran nada que ocultar, nada de lo
que avergonzarse, ¿por qué no enseñan los expedientes?...