25 años de Plan Forestal Andaluz: una oportunidad perdida

25 años de Plan Forestal: una oportunidad perdida para regenerar nuestros bosques y revitalizar la economía rural.

El 15 de noviembre de 1989 el Parlamento de Andalucía aprobaba por unanimidad el Plan Forestal Andaluz. Este plan ha sido el más ambicioso proyecto medioambiental de Andalucía, por sus objetivos, por la amplia participación en su elaboración y por su duración, 60 años.

Acostumbrados a proyectos a cuatro años vistas, hoy parece imposible que se llegara a un acuerdo de la inmensa mayoría de las organizaciones sociales y administraciones públicas para dar un briso giro a la política forestal imperante hasta entonces –repoblaciones de pinos y eucaliptus para producir madera- y proponer como principal, objetivo de la política forestal en Andalucía la conservación y regeneración de los bosques mediterráneos autóctonos.

El Plan Forestal de Andalucía se elaboró en un amplio proceso de participación, con jornadas, talleres, reuniones y debates que cristalizaron en un documento pionero a nivel estatal, con unos objetivos muy ambiciosos y un periodo de ejecución de 60 años.

Entre los objetivos del Plan Forestal cabe destacar:

· Un aumento de 1.257.000 hectáreas –el 53%- de la superficie forestal arbolada, principalmente de encinares, alcornocal, y mezcla de pinos y quercus.

· Una disminución de 183.000 hectáreas –el 32%- de eucaliptus, que deberían dejar de plantarse en suelos forestales.

· Protección del matorral mediterráneo, considerándolo como un elemento de gran importancia en los ecosistemas mediterráneos.

· Aumento de la propiedad forestal pública del 27,5% al 70%, con un programa de adquisición de hectáreas.

· Una inversión media de 29.400 millones de pesetas (177 millones de €), con un incremento del 82%.

En los primeros años tras su aprobación, la Junta de Andalucía ejecutó buena parte de las actuaciones y programas previstos, pero a poco se fue olvidando el Plan Forestal, incumpliéndolo de forma manifiesta, aunque la Consejería de Medio Ambiente, responsable de su ejecución y seguimiento, ha venido realizando un alarde ingeniería contable para intentar enmascarar que el Plan Forestal lleva 20 años sin cumplir prácticamente ninguno de sus objetivos. Para colmo, la Junta ha ido modificando el Plan de forma que ha ido eliminando los objetivos más ambiciosos en cuento e aumento de la superficie arbolada, tratamientos de conservación del monte o adquisición de fincas forestales, dejando un plan descafeinado, muy alejado del que aprobó el Parlamento en 1989.

Los incumplimientos más notorios han sido:

· Repoblaciones: La Junta sólo aporta datos hasta 2006, asegurando que las repoblaciones en el periodo 1990-2006 fueron de 352.700 hectáreas, lo que supone sólo el 61,8% de lo previsto. Pero incluso esta cifra tiene truco, porque la mitad de las repoblaciones se ejecutaron en suelos agrícolas por el programa de reforestación financiado por la Unión Europea. O sea, que en los terrenos forestales sólo se ha realzado un 30% de las repoblaciones previstas, a las que habría que deducir las pérdidas por bosques incendiados y los terrenos urbanizados. Las cifras de aumento real de bosques es ridícula.

Si el compromiso de repoblación anual era de 31.600 hectáreas, hay años -como 2011- en el que se repoblaron sólo 233 hectáreas, un 0,7% de las previstas en el Plan Forestal.

· Indicadores: algunos indicadores son claramente negativos, como la pérdida de suelo por la erosión, que ha aumentado.

Inversiones: inversión anual prevista era de 29.400 millones de pesetas (177 millones de €) al año. Sólo en el primer decenio ya el déficit fue de 464 millones de €. Todos los programas han tenido un déficit de inversiones excepto la lucha contra incendios forestales y la construcción de infraestructuras –como pistas forestales-, algunas veces ocasionando graves impactos en los bosques.

· Empleo: el Plan preveía 4.832.000 jornales anuales. La Junta ni siquiera es capaz de cuantificar los que realmente se están generando por las escuálidas inversiones forestales.

Ecologistas en Acción lamenta que un Plan con tan alto interés ecológico, social y económico haya quedado relegado al olvido demostrando la cortedad de miras de los responsables de la Junta de Andalucía que parece no interesarles los planes y proyectos que superen los cuatro años de vigencia, y que no puedan inaugurar ellos mismos.

Ecologistas en Acción hace un llamamiento a las administraciones públicas y a toda la sociedad andaluza para que se abra un amplio debate sobre el desarrollo del Plan Forestal y el importante papel que pueden tener nuestros bosques en la generación de beneficios ambientales y empleo en las zonas rurales.