Ilegales o no, los lazos y otros métodos de control de predadores son muy dañinos para las especies protegidas



Ecologistas en Acción pide que de una vez se eliminen estás prácticas consentidas y promovidas por la Consejería de Agricultura y que están esquilmando nuestra fauna de carnívoros, no sólo a los linces.

Ecologistas en Acción pide que de una vez se eliminen estás prácticas consentidas y promovidas por la Consejería de Agricultura y que están esquilmando nuestra fauna de carnívoros, no sólo a los linces.

La muerte en un lazo de Kairós en un coto de caza en Torre de Juan Abad (Ciudad Real) es la tercera muerte reciente de lince ibérico que se produce en Castilla-La Mancha a causa de prácticas relacionadas con el control de predadores.

Primero fue Grazalema, que murió en una caja-trampa. Hace pocas semanas fue Kenitra, abatido de un disparo en la cabeza durante una cacería de zorros. Ahora, es Kairós el que muere estrangulado en un lazo.

No son hechos casuales, son consecuencia de un modelo y de una política cinegética lastrada por prejuicios contra los depredadores a los que se persigue sistemáticamente sin reparar en el daño que se produce a las especies protegidas y por extensión a los ecosistemas.

Unas veces amparados en la permisividad de las autorizaciones que da la Consejería de Agricultura, otras veces de forma furtiva, pero con la tranquilidad de que difícilmente les pasará algo dada la falta de vigilancia, muchos cotos de caza siguen poniendo en práctica una forma cruel y masiva de eliminar a lo que muchos de ellos llaman todavía alimañas.

En este contexto suenan a vacías las voces que piden perseguir las ilegalidades mientras por una parte no existen los mínimos medios de vigilancia exigibles y, por otra, se confía en medios legales que son tan dañinos o más que los ilegales.

De los medios de captura de depredadores que se usan habitualmente en los cotos, sólo las cajas-trampa para zorro se han prohibido, aunque se siguen empleando furtivamente. Los lazos, las cajas-trampa para urracas y lo que llaman cacerías selectivas de zorro se siguen empelando masivamente. Son decenas de miles los lazos que se colocan en Castilla-La Mancha e incontables las cacerías de zorros que se desarrollan.

¿Cuántos ejemplares de otras especies protegidas mueren en Castilla-La Mancha por esta problemática? Seguramente no lo sabremos nunca, ya que no portan esos valiosos collares radiotransmisores que permiten que conozcamos al detalle lo que les pasa a algunos linces. En poco tiempo han muerto 3 de los 8 linces reintroducidos en Ciudad Real, de ahí podemos extrapolar un porcentaje indicativo también para otras especies.

Ecologistas en Acción lamenta profundamente la muerte de los linces, animales tan valiosos y necesarios para nuestros ecosistemas. Pero lamenta aún más la muerte silenciosa de decenas de miles de ejemplares de fauna que se masacran en los cotos de caza y el daño que ello produce a nuestro medio natural y a nuestros espacios naturales.

Por ello, además de adoptar las medidas de denuncia de estas actuaciones puntuales y que se sustanciarán en próximas personaciones, Ecologistas en Acción exige a la Junta de Castilla-La Mancha, en concreto a la Consejería de Agricultura, y a los agentes sociales y económicos involucrados en la gestión de la caza, especialmente a los que impulsan el proyecto Iberlince, que de una vez se prohíba el uso de métodos de control de depredadores y se doten los medios adecuados para la vigilancia de los cotos de caza.

Por último, la asociación quiere felicitar a aquellos agentes medioambientales y del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil que con escasos medios y muchas dosis de voluntarismo están permitiendo que salgan a la luz y se persigan casos como el de Kairós.




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