Oposición a la investigación minera en Los Filabres

Ecologistas en Acción de Almería ha presentado alegaciones al proyecto de investigación minera que la mercantil Alfarajo S.L. ha propuesto en pleno espacio protegido de los Calares de Filabres. Las labores consisten en una serie de prospecciones entre Serón y Bacares para determinar la viabilidad económica de una explotación minera que, de llevarse a cabo, supondrá la destrucción de un entorno de alto valor ecológico y paisajístico, especialmente protegido por la UE como LIC.

Desde Ecologistas en Acción se considera una temeridad autorizar un permiso de investigación cuando difícilmente se concederá la explotación en una zona que Europa obliga a declarar “de Especial Protección” (ZEC) y que alberga varios endemismos florísticos y entomológicos, así como poblaciones de aves y murciélagos protegidos por la legislación. En este sentido la Administración cometería una grave equivocación aprobando un proyecto de investigación que generará unos derechos, conforme a la legislación, lesivos para los intereses públicos, dado que el futuro proyecto de extracción no superará, a todas luces, los requerimientos de evaluación de impacto ambiental de la
Directiva “Hábitats”.

Sería un error histórico para el desarrollo del sector occidental de Filabres apostar por una actividad de dudosa rentabilidad social y en franca contradicción con el reconocimiento de los valores y potencialidades de la zona como realiza la propia Administración, por ejemplo, en la nueva planificación territorial del Almanzora donde se destacan las posibilidades ambientales, forestales, turísticas y agropecuarias para este sector del territorio. La explotación sostenible de un paisaje de alta montaña mediterránea, con la singularidad de los Calares, constituye el verdadero recurso para las generaciones presentes y futuras de los pueblos de la Sierra. Este tesoro natural permite un tejido social y económico más extensivo, diverso y perdurable como vienen demostrando los recientes
estudios sobre el impacto de los espacios naturales protegidos en sus entornos.

Esta organización ecologísta lamenta las formas tan poco rigurosas y moralmente censurables que tienen promotores y Administración al hablar de una gran explotación, en un plazo de 3 años con el mineral ya, prácticamente colocado a una supuesta empresa americana y generando de 2.500 a 3.000 empleos directos. Parece el guión de una película de Berlanga. Desarrollar un explotación económicamente viable es harto complicado dada la situación actual de los mercados de metales, pero en todo caso, pasaría por la destrucción de un espacio protegido a nivel europeo.

Por todo ello, Ecologistas en Acción ha solicitado a la Administración un pronunciamiento desfavorable para un proyecto que no puede prosperar sin destruir los valores ambientales y culturales que protegen la normativa en vigor. Las administraciones públicas deben de desarrollar y aplicar adecuados planes de impulso basados en estos valores para el desarrollo y bienestar de los municipios presentes en este espacio natural protegido.