Un haz de luz entre el bosque de chimeneas

Cuando parece que nada avanza en la interminable labor contra la contaminación medioambiental de la comarca, logramos que la Consejería de Medio Ambiente, presionada por nosotros, por los vecinos y por todas aquellas instituciones y personas que se han sensibilizado con una situación insostenible, le eche por fin un pulso a las grandes industrias de la comarca, o lo que es lo mismo, al poder económico, al poder fáctico, al poder mediático....

Vamos al fondo de la cuestión: La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha publicado un proyecto de Orden, cuyas medidas deben ser consideradas en la próxima aprobación del Plan de Calidad Ambiental del Campo de Gibraltar, donde se reconoce la nefasta situación de la calidad del aire de la comarca y se establecen, entre otras, las siguientes medidas:

- La obligación de carácter inmediato, a partir de la publicación de la Orden en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, de que las grandes industrias utilicen combustibles que reduzcan las emisiones, sobre todo de partículas y dióxido de azufre, y sus efectos asociados, debiendo presentar ante la Consejería un Plan de minimización que incluya las posibles incidencias dentro de las fábricas.

- Se prohíbe expresamente la utilización en las instalaciones de combustión, de un combustible con un contenido superior al 1% en azufre, una reducción considerable de dióxido de azufre para las instalaciones pertenecientes a los sectores del refino, petroquímica, y generación de energía eléctrica. Las medidas adoptadas al respecto deberán ser comunicadas de inmediato a la Consejería, que podrá, sin perjuicio de los parámetros establecidos, ordenar la reducción de la carga o de producción, a las instalaciones afectadas.

- En el caso de la refinería de petróleo, por primera vez se tienen en cuenta la emisión conjunta de todos los focos de emisión existentes en la misma, algo que, debido a las dimensiones de ésta y la situación dispersa de dichos focos, es alentador. De otra parte, todos los focos que integran la superburbuja deberán monitorizar en continuo emisiones de dióxido de azufre, caudal, oxígeno, temperatura y cualquier otro parámetro necesario.

- Para el funcionamiento de las antorchas deben monitorizar en continuo el caudal y contenido de ácido sulfhídrico y compuestos orgánicos volátiles (COV’s). Deberán instalar cámaras de vigilancia permanente de los efluentes de las antorchas, que deberán ser capaces de almacenar, al menos, un fotograma por minuto y se remitirán a la Delegación Provincial de la Consejería de Medio Ambiente...

También la Consejería de Salud ha tomado cartas en el asunto y va a llevar a cabo análisis de sangre y orina entre los vecinos que conviven con las industrias, así como estudios de alergias a los escolares de la comarca. Estamos, pues de enhorabuena, que siga la racha y que dichos análisis nos lo confirmen.

Lo mismo que denunciamos y criticamos la dejación de la que hemos sido objeto por parte de las Administraciones competentes durante años, de justos es reconocer, cuanto menos, que estas medidas son un paso adelante.

Un paso adelante pero no gratuito, por lo que también es de justos agradecer sinceramente la ayuda incondicional de aquellas personas e instituciones que nos han apoyado siempre y especialmente durante estos últimos meses, como han sido y son: la Brigada del Cubo a través de su representante Denny Larson, que se desplazó desde Estados Unidos para estar con nosotros y ofrecernos sus conocimientos, Joan Benech, prestigioso investigador y Director del Estudio sobre la Distribución de Muertes en España, José Chamizo, Paco Casero... así como a todos aquellos vecinos que nos acompañaron en la multitudinarias manifestaciones contra la contaminación los pasados días 23 de Octubre de 2004 y 4 de Junio de 2005, que esperamos sean las últimas que tengamos que convocar.

Como somos ecologistas y en consecuencia un latazo, no queremos pensar que dichas medidas tengan relación alguna con el próximo Plan de Reindustrialización previsto para la comarca. De todas formas, ambas Consejerías se merecen un voto de confianza. Estaremos lógicamente a su disposición para este tipo de acciones, aunque, claro, debido a la experiencia acumulada, sin bajar la guardia, ya que la consecución de que esta Orden se lleve a cabo no depende únicamente de ellos, sino de que las grandes industrias se tomen de una vez por todas la legislación medioambiental tan en serio como el resto de las leyes. Ya es hora de progresar dignamente.