Mayores esfuerzos para los humedales almerienses

Con motivo de la celebración del Día Mundial de los Humedales, el 2 de febrero, Ecologistas en Acción de Almería y Serbal reclaman a las Administraciones públicas que dediquen un mayor esfuerzo para asegurar la conservación de todos los humedales almerienses.

Los humedales son superficies con presencia de agua que mantienen una vegetación adaptada a las condiciones de humedad y una rica y diversa avifauna. Los beneficios que aportan al conjunto de la sociedad son múltiples. Los humedales costeros tienen una gran importancia ecológica y económica por su elevada productividad y diversidad biológica, puesto que son
lugares donde periódicamente se concentran numerosas especies marinas para desovar o criar.

Los humedales constituyen una reserva de agua para la agricultura y ganadería, reúnen unas condiciones y características excelentes para desarrollar actividades lúdicas y de interpretación ambiental, y como no, un reservorio de biodiversidad en su sentido más amplio del término. Los humedales también cumplen un importante papel en la lucha contra el
cambio climático, ya que son importantes depósitos (sumideros) de carbono.
A pesar de que en Almería tenemos varios humedales de importancia internacional (reconocidos RAMSAR), su protección y conservación a largo plazo no parecen estar del todo aseguradas.

Así sucede con las Salinas de Cabo de Gata, en pleno empobrecimiento general de biodiversidad por los cambios de uso debido a la disminución y previsible cierre de la actividad salinera, con la catástrofe que ello supondría.

En igual situación se encuentran Salinas de Cerrillos y Charcones de Punta Entinas-Sabinar que pese a suponer el complejo húmedo mas importante de Almería y de los mejores de Andalucía está casi totalmente abandonado por la Administración y los atentados ecológicos se suceden casi a diario.

La Cañada de las Norias esta prácticamente perdida ante la desidia de la Administración, la introducción de carpas, la subida de niveles y el acopio de basuras en su superficie. La malvasía y otras especies amenazadas dejaron de criar hace años por estos motivos.

Albuferas de Adra, sin inversión, prácticamente desde hace décadas, es otro de los flagrantes casos de abandono administrativo. La colmatación, la carpa, el envenenado de sus orillas, el vertido de residuos, el grave problema de eutrofización causado por exceso de fertilizantes agrícolas..., hacen que este valioso humedal, también pierda biodiversidad con el tiempo a pasos agigantados.

Peor es la situación de aquellos humedales que no cuentan con ningún tipo de Protección. El Saladar de los Canos, pese a su gran valor, sigue siendo zona urbanizable y cercada por las urbanizaciones colindantes que lo amenazan, al igual que el humedal roquetero de la Ribera de la Algaida a la que se añade la dañina práctica del motocross. Charca de Sotomontes, sin amparo ni preocupación administrativa, es arrasada, engullida por la basura y contaminada pese a la colonia de garzas y otras especies amenazadas que alberga.

Desembocadura de la Rambla de Morales, que en pleno siglo XXI sigue recibiendo las aguas de la depuradora de Cabo de Gata o la desembocadura del Rio Antas, a cuyo carrizal se demoniza, cuando las grandes avenidas responden a intereses antrópicos, en algunos casos muy lucrativos, como su estrechamiento para ocupación urbanística descontrolada de su delta.

La pérdida de humedales y su calidad ambiental prosigue. Según estudios realizados, 1/3 de la superficie palustre de Almería se ha perdido en los últimos 50 años. Salinas de Guardias Viejas, Salinas de San Rafael o Terreros son algunos de los casos más flagrantes.

Mientras la desidia absoluta invade la protección de los humedales en la provincia de Almería lo que acontece en otras provincias andaluzas es justo lo contrario. Sin ir mas lejos, por poner un ejemplo, los humedales cordobeses, malagueños y, especialmente, sevillanos concentran toda la atención y mimo en su gestión, con una dotación económica para su manejo y protección nítida y proporcionalmente muy superior. ¿A qué puede deberse este agravio comparativo?.

Ante la importancia de los servicios ambientales de nuestros humedales, Ecologistas en Acción de Almería y Serbal piden a todas las Administraciones públicas competentes, que se tomen medidas para conservar las zonas húmedas de nuestra provincia, frenando los niveles de ocupación y cambio de uso del suelo, casi siempre relacionados con el crecimiento urbanístico. Es necesario un mayor esfuerzo de los responsables para reducir los vertidos
incontrolados que originan la contaminación del sustrato y de las aguas subterráneas y superficiales. Igual ocurre con la sobreexplotación de los recursos de agua subterránea, que mantienen en una situación de estrés permanente a los humedales. Por otra parte, la práctica deportiva de gran impacto (como el motocross) perjudica notablemente a las comunidades de
fauna y flora de nuestros humedales, destruyendo el ecosistema de estas zonas húmedas.

En las últimas décadas han desaparecido el 60% de las zonas húmedas del Estado español, debido a desecaciones y ocupaciones producidas por la actividad agrícola, la extracción de aguas subterráneas, los vertidos de aguas contaminadas y residuos, y la construcción de infraestructuras de transporte y urbanizaciones en sus márgenes.

El futuro de los humedales demanda una Administración comprometida y una ciudadanía concienciada en el amor y el respeto a los mismos. Por ello, Ecologistas en Acción de Almería y la asociación Serbal, han organizado distintas actividades para dar a conocer la importancia de nuestros humedales. Animamos desde aquí a la asistencia y participación de la ciudadanía.




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