El macrohotel de El Algarrobico en el aire

Grupo Ecologista Mediterráneo-Ecologistas en Acción, Asociación de Amigos del Parque Natural de Cabo de Gata-Ecologistas en Acción y Ecologistas en Acción-Almería declaran que el macrohotel del Algarrobico se ha convertido en el centro de una enorme espiral informativa.

Ahora todo el mundo opina y todo el mundo está en contra de su construcción, cuando hasta hace unos días todas las administraciones han estado calladas ante las evidencias y tapándose las vergüenzas unas a otras. Después de que las organizaciones ecologistas llevamos años denunciando el asunto, ahora la cosa ha pasado del ámbito provincial al regional, al nacional y al europeo en pocos días.

Por suerte algo se está moviendo en las Administraciones y el principal argumento de los políticos locales, que se escudaban en la absoluta legalidad del proyecto, empieza a desmoronarse. Por algo se empieza.

Esperemos que el huracán informativo de los últimos tiempos tenga su fruto y caigan, uno a uno, los responsables de esta aberración urbanística en pleno Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.

Aprovechamos para comentar las dos páginas completas de publicidad que el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Carboneras ha incluido durante varios días en los diarios provinciales y las cuñas de radio que ha metido días después.

Es curioso como el equipo de gobierno defiende con uñas y dientes un proyecto privado en el que no debería tener ningún interés especial y en el que debería limitarse a hacer las cosas bien, a cumplir la leyes y las indicaciones de las administraciones que están por encima del Ayuntamiento. Pero parece que les va la vida en ello y no sólo defiende lo indefendible sino que mezcla churras con merinas al mencionar obsesivamente la ampliación de ENDESA que nada tiene que ver con sus líos urbanísticos y a la que, los que defendemos el medio ambiente, nos oponemos con la misma contundencia desde siempre.

Lo peor de esas páginas de publicidad y de esas cuñas de radio no es su contenido demencial, lleno de falsedades, crispación y demagogia barata; sino que se firmen como “Ayuntamiento de Carboneras” y se paguen con el dinero de los mismos ciudadanos de Carboneras que son insultados en el texto.

Ya está bien de reírse de los contribuyentes, de poner en boca de la gente lo que no dice y de escudarse en los votos para perpetrar cualquier cacicada. Por cierto que muchos de esos votos se han conseguido con métodos nada democráticos, como ya han reconocido los juzgados.

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Carboneras hace tiempo que ha perdido los papeles y debería plantearse, urgentemente, dimitir y dejar paso a una nueva generación de gente menos enquistada, menos implicada en la construcción, con más visión de futuro y alguna ilusión por hacer las cosas bien. Y no estamos hablando de política ni de partidos sino de una renovación necesaria para la salud de un pueblo.