Piden que se investigue la gestión de Gil-Ortega

La Plataforma Contra el Cementerio Nuclear en Cuenca, en la que participa Ecologistas en Acción, muestra su alivio ante el cese de Gil-Ortega y la paralización de la adjudicación del proyecto de la obra principal, pero pedirá responsabilidades de sus actos. Las numerosas adjudicaciones en su mandato han quedado en entredicho.

El nuevo presidente tampoco tiene el perfil técnico, imprescindible para la compleja gestión de los residuos nucleares.
El Constitucional podría parar definitivamente el proyecto

En el perfil del contratante de Enresa [1] figuran numerosos contratos que se ha ido adjudicando en los últimos 2 años y medio (el tiempo que ha estado Gil-Ortega en la presidencia de Enresa) y que ya levantaron enormes dudas. La Plataforma denunció públicamente estos hechos, como la licitación de obras de carreteras o un vivero de empresas y un laboratorio [2] [3], proyectos muy alejados de los fines que legalmente tiene atribuidos Enresa, y serán obsoletos si finalmente no es viable la construcción del ATC.

También están en licitación compras poco justificables, como la de dos puentes grúa por valor de 12 millones de Euros sin IVA, que se ubicarían dentro de los edificios del ATC, antes de saber si se podrán o no construir los edificios. O el suministro de contenedores de transporte de combustible nuclear gastado por valor de 32 millones de Euros. Por eso, la Plataforma insiste en que se revisen todos y cada unos de los contratos firmados por Gil-Ortega y que se depuren las responsabilidades pertinentes.

El nuevo presidente de Enresa (Juan José Zaballa), director de Paradores, tiene un perfil similar a Gil-Ortega y por tanto, no parece la persona adecuada para solucionar un complejo problema, como es el de gestionar 7.700 toneladas de residuos nucleares de alta actividad y con una vida de decenas de miles de años. Si bien tiene experiencia gestora, la ha adquirido en un campo muy alejado del que nos ocupa, en el que se va a enfrentar con los dos enormes desafíos de la posible ampliación del cementerio nuclear de el Cabril (córdoba) y con el Proyecto del ATC. Parece que el principal mérito de Zaballa es ser una persona cercana al Ministro de Industria. Cabe mencionar que el presidente saliente tenía como principal cualidad su vinculación con Cospedal. Por tanto, se ha perdido la oportunidad de poner al mando de Enresa una persona de perfil técnico con amplia experiencia en el sector, y que sea transparente y dialogante.

Pero la Plataforma confía que todo el proceso se puede parar definitivamente, en caso de que el recurso que ha interpuesto ante el Tribunal Constitucional, tenga en cuenta sus argumentos. El principal es que, en el Ayuntamiento de Villar de Cañas, se tomo la decisión de presentarse para albergar el ATC, en un pleno en el que este asunto no figuraba en el orden del día. En enero del año pasado se presentó y ha sido admitido a trámite.

Para Rian Pérez, portavoz de la Plataforma: "Este es un momento clave para la gestión de los residuos nucleares en nuestro país. Tras el rotundo fracaso de los últimos dos años y medio (el periodo más negro en la historia de Enresa) ahora es un excelente momento para repensar toda la gestión de residuos radiactivos de alta actividad y comenzar desde el principio, sin prisas, con transparencia y participación, puesto que lo que ha pasado, demuestra que las prisas no son buenas cuando hablamos de residuos nucleares. Pero el primer paso debe ser establecer un calendario de cierre de las nucleares."