Se somete a evaluación de impacto ambiental un sondeo de hidrocarburos en un espacio protegido

El pasado 31 de enero se publicaba en el BOE el anuncio de la Dependencia de Industria y Energía de la Subdelegación del Gobierno en Burgos, por el que se iniciaba el trámite de información pública y alegaciones del pozo de investigación de hidrocarburos denominado Bricia-1. El sondeo localizado en Alfoz de Bricia, se encuentra dentro del parque natural Hoces del Rudrón y el Alto Ebro y también en espacio Red Natura 2000 LIC (Lugar de interés comunitario) y ZEPA (Zona de especial protección para las aves) por su alto valor natural.

El sondeo exploratorio Bricia–1 pretende perforar para localizar hidrocarburos dentro del permiso denominado Bezana–Bigüenzo. Aunque especifica que no se utilizará la técnica de la fractura hidráulica, es necesario señalar que en la zona en que está ubicado – el norte de la provincia de Burgos -, hay un importante número de permisos de investigación de fracking solicitados. El riesgo de que pueda servir para avalar futuras perforaciones mediante fracking es real y preocupante.

Ecologistas en Acción entiende que la perforación en busca de hidrocarburos, ya sea mediante técnicas convencionales o no, es una actividad que no debe ser desarrollada en los tiempos actuales, que exigen la búsqueda de soluciones en el marco de la sostenibilidad, la lucha contra el cambio climático y el agotamiento de recursos. Perforar en busca de gas, es tan solo perpetuar un modelo que debe abandonarse por otro más justo social y medioambientalmente.

Más aun si se trata de iniciar la perforación en un espacio protegido que, recordemos, es una mínima extensión dentro del territorio regional. La autorización del sondeo, supondría hacer caso omiso de la obligación de proteger y conservar el espacio. Su ejecución generaría un impacto severo en algunos casos, como la alteración de los valores naturales, y permanente e irreversible en otros, como la afección a la hidrología o la viabilidad de especies amenazadas. El sondeo es totalmente incompatible con los objetivos de conservación que se derivan de su especial protección. Conviene recordar que un permiso de investigación es el paso previo a la explotación en caso de que se considere viable desde el punto de vista económico y tecnológico. Los impactos se verían agravados si se continuara con la fase de explotación.