El terremoto de Ossa de Montiel aumenta las dudas sobre la ubicación del ATC

Vecinos de la comarca de Villar de Cañas, se han puesto en contacto con la Plataforma Contra el Cementerio Nuclear en Cuenca, en la que participa Ecologistas en Acción, para dar testimonio de la virulencia del movimiento sísmico, que movió la tierra y dejó sin luz durante unos minutos la localidad de Villar de Cañas.

Aunque el epicentro (39,04N – 2,65W) no ha sido cercano a la localidad conquense (82,56 km en línea recta a los terrenos elegidos para albergar el ATC) echa por tierra la afirmación de que en Villar de Cañas no hay riesgo sísmico.

El informe emitido por el CSN, solicitando más información sobre los terrenos del ATC a Enresa [1], consta de un apartado sobre sismicidad, en el que reprocha a Enresa no haber realizado estudios en profundidad, sobre algunos aspectos, entre los que se menciona el anticlinal de Zafra de Záncara, a unos 10 km de los terrenos elegidos para albergar el ATC.

Cabe recordar que el terremoto de Lorca de mayo de 2011 y que provocó la muerte a 9 personas, tuvo una magnitud de 5,1 grados. Si a esto añadimos el terremoto que tuvo lugar en Pedro Muñoz en agosto de 2007 [2] de 5,1 grados (53km) y otros seismos de menor magnitud, se puede concluir que el riesgo sísmico de los terrenos está muy alejado de ser cero.

A los riesgos sísmicos, se unen, los riesgos geológicos plasmados en un informe encargado por Enresa [3] y otro por el CSN [4]. También se recogían en el estudio que encargó Ecologistas en Acción al geólogo Manuel Bello de la empresa INGEMA [5]. Para Bello, la presencia de manantiales, suponen un riesgo evidente como "medio de conexión de contaminantes entre las instalaciones del ATC, los acuíferos circundantes y el Río Záncara".

Enresa cesa a otro directivo

Por otra parte, en la web de Enresa ya no figura Diego Valle Aguilar, hasta ahora director de auditoria de Enresa y que fue consejero de economía y hacienda en el gobierno Cospedal entre 2011 y 2012. Actualmente hay dos vacantes en el consejo de dirección de Enresa, ya que además de la Dirección de Auditoría, figura en blanco la Dirección de Administración, ocupada por Eugenio Alejandre Siscar, hasta poco antes de la dimisión forzada de Gil-Ortega, el anterior presidente.

Para la Plataforma, el nuevo presidente de Enresa debería, no solo reestructurar la cúpula de la empresa pública, sino también exigir responsabilidades a los que actuaron en complicidad con Gil-Ortega, que pretendía adjudicar la obra principal del ATC sin las autorizaciones preceptivas y que finalmente le costó el puesto.