La Unidad Municipal del Medio Ambiente, no funciona

Ya son casi 13 los meses que gobierna como delegada municipal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Sanlúcar, Monserrat Caputto, pero parece que no lleva ni una semana por el nulo beneficio que está aportando en pro del medio ambiente de nuestra localidad.

Si miramos hacia el pasado, aproximadamente casi 2 años, el que fue delegado de Medio Ambiente y compañero de partido, Marco Antonio Caballero, actual delegado de Fomento Económico, incorporó entre sus prioridades la puesta en marcha de la Unidad Municipal del Medio Ambiente y así lo expresó en su día a la ciudadanía ante los medios de comunicación con fecha 2 de septiembre de 2002. Anunció que este servicio municipal iba a ser muy efectivo a la hora de controlar vertidos y evitar prácticas que atentan con el medio ambiente, pero poco a nada se ha trabajado para que esta área se impulsara como una de las delegaciones preferentes que debe tener este equipo de Gobierno. Sirva de ejemplo el bochornoso hecho de que todavía existen auténticos vertederos ilegales, como los que están ubicados en la carretera del Práctico.

Claramente se percibe que la intención de estos ediles no es recuperar, regenerar y fomentar el conocimiento de los espacios naturales, aumentar el número de parques y jardines, restaurar los humedales, reducir la contaminación acústica, formar a los agricultores para comenzar a producir agricultura ecológica, concienciar sobre el uso de la bicicleta como un medio transporte alternativo y saludable, recuperar las cañadas y vía verde, etc. Todo lo contrario: el deplorable interés se demuestra visiblemente, ya que la Unidad de Medio Ambiente no funciona, reflejándose de igual modo en la Unidad de Protección del Medio Ambiente (UPROMA), en la que actualmente sólo hay dos personas con un horario establecido de 9 a 2 de la tarde, o sea, horario de funcionariado, teniendo el resto del tiempo para realizar otras tareas personales, según un convenio aprobado por equipo de Gobierno.

Si nos vamos a escasamente 23 kilómetros, concretamente al municipio de El Puerto de Santa María, observamos que en la Concejalía de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible trabajan 87 personas -distribuidas entre Conservación de la Naturaleza (parques y jardines) 22; Administración General 6; Protección y Disciplina Ambiental 23, e Inspección y Servicios Operativos 36-, sin contar el importante parque móvil. Y tiene aproximadamente el mismo número de habitantes que Sanlúcar.

Por ello, ante este desfase de número de empleados, es de suponer que las labores de vigilancia y salvaguarda del medio ambiente son muy deficientes, ya que no hay que ser muy avispado para darse cuenta que los indiscriminados aprovechan el horario que no hay guardia para cometer infinidad de delitos medioambientales sin ningún pudor, tales como el vertido de plásticos, neumáticos, desechos agrícolas; roturas de mobiliario en parques, quema de matorral, conducción con motos de cross en pinares, ...

En su día, nuestra organización defendió y continúa reclamando la idea de que los miembros de esta patrulla fueran de la Policía Local, realizando cursos de formación en la materia y con plena autoridad para sancionar cualquier infracción que se produjera. Pero en su momento el alcalde, Juan Rodríguez, nos negó rotundamente esta petición.

Por tanto, Ecologistas en Acción quiere recordarle a la responsable de esta delegación que ponga fin al nefasto funcionamiento de este servicio y cumpla con los cometidos asignados, que para eso está recibiendo unos sueldo elevado y fue elegida como concejala del área.