Volver a comprar a granel



No hace tantos años todas las tiendas de consumibles vendían sus productos a granel.

Bàrbara Carbonell. Revista El Ecologista nº 84.

No hace tantos años todas las tiendas de consumibles vendían sus productos a granel. Ahora, en cambio, cuesta encontrar tiendas que ofrezcan a sus clientes la posibilidad de comprar productos sin envases. Este cambio de costumbre ha hecho incrementar de manera desmesurada los deshechos procedentes de una tarea que se hace tan a menudo, “la compra”. Para comerte unas galletas, por ejemplo, es muy probable que tengas que desenvolver como mínimo un cartón y un plástico antes de llegar al producto final. Si además a esto le sumamos que probablemente las hayas transportado hasta casa en una bolsa de plástico, la cantidad de deshechos que se generan en este acto tan cotidiano es escalofriante.

¿Dónde acaban muchas bolsas de plástico?

Cada año llegan al mar 10 millones de toneladas de residuos, plásticos en su gran mayoría, que no solo matan a millones de animales sino que los propios animales confunden con alimento. Animales que luego nos comeremos nosotros, como los peces, haciendo entrar los plásticos en la cadena alimenticia. [1] [2]

Motivaciones para vender y comprar a granel

Comprar a granel no es solamente bueno para el planeta. También los agentes que participan en el proceso de comercialización a granel se benefician.

  • Los productores: se ahorran el coste de envasar, así como el tiempo que requiere el envasado. Esto puede beneficiar sobre todo a los pequeños productores.
  • Los distribuidores: tienen un beneficio parecido. En 2009, Mercadona dejó de envasar la fruta fresca para venderla a granel, abaratando así su precio entre 15 céntimos y un euro por kg.
  • Los tenderos: puede simplificarse la logística (aunque algunos productos como las harinas hay que mantenerlas en frío si no están envasadas).
  • Los compradores: se pueden beneficiar en varios aspectos. Comprar a granel proporciona más libertad a la hora de decidir la cantidad que nos queremos llevar a casa, si queremos mucha y también si queremos muy poca; nos evitará que el producto se estropee por haber en el envase demasiada cantidad. Además, vemos lo que compramos, sin ningún envase que nos lo impida. Y, por último, conseguimos llenar el cubo de envases más despacio, con lo que deberemos bajar la basura a la calle menos veces.

Un pequeño cambio de hábitos

Es importante que cuando tomamos conciencia sobre la gravedad de los envases desechables, también apliquemos buenos hábitos al ir a comprar a granel. De nada sirve hacerlo si metemos cada alimento o producto en una nueva bolsa, menos aún si es de plástico. Acostumbrémonos a llevar nuestros propios recipientes (potes, tupers, bolsas de papel...), que podamos reutilizar. Igualmente importante es usar un carro de la compra, cesta o bolsas reutilizables, ya que también es mejor no llevar la compra en bolsas que nos den en la tienda, sobre todo si son de un solo uso. La clave es que al llegar a casa no tengamos que desechar nada que haya servido solo para transportar nuestra compra.

Un futuro esperanzador

Al parecer, las tiendas de compra a granel se están poniendo de moda y, aunque aún no son las que predominan, cada vez hay más, como también más clientes compran en ellas. Clientes de todo tipo, según comentan algunas tiendas a granel: desde jóvenes a mayores, con poco dinero o con mucho, vestidos de manera informal o con traje y corbata.

¿Dónde comprar a granel?

En el número 43 de la revista de consumo consciente Opciones [3] podéis encontrar el artículo “A granel”, donde vienen comercios de todo el país que ofrecen venta a granel.




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