No al tercer acceso de Cádiz

A una ciudad con importantes carencias sociales y en calidad urbana nos van a dar más coches, más tráfico y más humos. Cádiz necesita liberar sus calles de coches, porque está atestada y no caben ya más, y nuestros políticos lo único que saben prometernos es más y más coches. Cádiz necesita espacios verdes, lugares para el esparcimiento y para pasear, y nuestros representantes sólo nos van a regalar más tráfico. Cádiz necesita conservar la calle como lugar para la convivencia, para el encuentro, para su uso público y democrático, y nuestros políticos sólo quieren que les votemos cada cuatro años. Cádiz necesita espacios libres de coches para que los niños jueguen y nuestros políticos nos proponen que nuestros hijos se queden en casa jugando a la videoconsola, porque el destino que le tienen preparado a Cádiz es que esté llena de coches. Cádiz necesita calles donde caminar no tenga que costarte la vida, y nuestros políticos lo que nos auguran es más atropellos, más inseguridad vial, más Farruquitos, en una ciudad sin ley en la que los coches pueden circular a 90 km/h sin que nadie les detenga. Cádiz necesita una estación de autobuses, como tienen el resto de ciudades andaluzas, y nuestros políticos ni se lo han planteado porque ellos nunca han viajado en autobús. Cádiz necesita mejorar sus accesos en transporte público y nuestros políticos van a construir un nuevo acceso sólo para coches.

Por ello, ante la celebración de la Semana Europea de la Movilidad y el Día Mundial Sin Coches 2005, Ecologistas en Acción propone las siguientes medidas estratégicas para conseguir una movilidad y un sistema de transportes sostenibles y socialmente equitativos:

1. Paralizar y abandonar el proyecto de un nuevo acceso a Cádiz para automóviles

Cádiz necesita reducir la presión del automóvil privado, que colapsa la ciudad y reduce la calidad de vida. El proyecto de tercer acceso a Cádiz supone sencillamente lo contrario. El objetivo de dicho proyecto es facilitar el acceso en coche a la ciudad y aumentar la penetración de coches al centro, incentivando con ello los desplazamientos en coche entre las poblaciones de la Bahía.

El confuso y pueril discurso de los partidos mayoritarios, PP y PSOE, muestra la falta de un trasfondo en las propuestas de estos partidos, que no parecen haberse parado a estudiar soluciones reales e inteligentes a los problemas de movilidad y transporte en la Bahía de Cádiz. El proyecto de tercer acceso ha sido en realidad una fantasmada sobre la que han sustentado y sustentan aún sus expectativas electorales estos dos grupos políticos. A falta de un proyecto de ciudad, se han agarrado a un proyecto de puente. A falta de suelo sobre el que desarrollar sus habituales políticas especulativas, se han agarrado a las infraestructuras de acceso a la ciudad para autojustificarse ante la ciudadanía. PSOE y PP incurren, sin embargo, en una grave irresponsabilidad al alimentar en la ciudadanía una estúpida fe en que el proyecto de tercer acceso va a solucionar todos los problemas de Cádiz, dejando de lado las verdaderas necesidades sociales de los ciudadanos. Nos engañan cada día.

Los intereses de la ciudad y de los ciudadanos se están sometiendo a intereses electoralistas y a otros de aún más dudosa justificación, como dar acceso directo al Centro Comercial Bahía de Cádiz, propiedad de El Corte Inglés. El astronómico presupuesto del proyecto de tercer acceso imposibilitará otras inversiones realmente necesarias para la ciudad.

El consenso alcanzado entre estos dos partidos en torno a un nuevo acceso, exclusivo para automóviles privados, da miedo. No por el hecho de que estén de acuerdo sino porque ninguno haya sido capaz de pensar en nada mejor ni en las consecuencias negativas que este proyecto traerá para la ciudad de Cádiz. Si antes de ganar la elecciones generales el PSOE prometía públicamente que no se construiría un segundo puente exclusivo para coches, una vez que llegó al poder asumió íntegramente el proyecto realizado por el gobierno del PP. Este consenso ha trasladado el debate sobre la necesidad o no de la infraestructura al debate sobre la autoría de la infraestructura.

2. Cerrar un anillo ferroviario en la Bahía duplicando el Puente Carranza

La alternativa a un tercer acceso para coches es un segundo acceso para trenes. Una nueva conexión ferroviaria entre el ramal de Matagorda y el soterramiento en Cortadura, que discurriera por un nuevo puente paralelo y contiguo al actual Carranza permitiría crear un anillo ferroviario en la Bahía que aumentaría notablemente las posibilidades de movilidad en tren. Este enlace permitiría conectar directamente toda la ciudad de Cádiz con los polígonos industriales de Matagorda y Trocadero, el Campus Universitario y la Barriada del Río San Pedro, que son algunas de las áreas más generadoras de movilidad cotidiana en la Bahía, dando una alternativa real al desplazamiento en coche y reduciendo así la presión automovilística sobre el puente Carranza. Y permitiría, además, una conexión más rápida con El Puerto de Santa María, Jerez y Sevilla.

3. Aparcamiento de transferencia en Matagorda y autobuses lanzadera hasta el centro

Para reducir la presión automovilística a través del puente Carranza y evitar los atascos, las soluciones no pueden apuntar al aumento de capacidad viaria, como es el caso del proyecto de carril reversible, ya que esto significa potenciar la causa del problema, que es el tráfico de automóviles privados. Las soluciones deben apuntar a la creación de alternativas al tráfico de automóviles.

Una de estas alternativas es la creación de un aparcamiento de transferencia en la zona de Matagorda y de un servicio de autobuses desde éste al centro de Cádiz. Esta medida ya fue puesta en práctica durante la Gran Regata 92 con un gran éxito en la ordenación del tráfico en la ciudad durante el evento.

4. Crear una estación de autobuses

Cádiz es la única ciudad andaluza que no tiene una estación de autobuses, una infraestructura básica de transporte, mientras los autobuses de diferentes compañías paran en mitad de cualquier calle, incluso los de largo recorrido como son los autobuses a Madrid. Sin este equipamiento es imposible que haya conexiones en transporte público eficaces.

Es sencillamente increíble que la única capital andaluza que carece de una estación de autobuses pueda plantearse en serio una infraestructura del calibre del tercer acceso.

5. Plan de la bicicleta

Desarrollar una política que facilite (o posibilite para muchos) el uso que la bicicleta como medio de transporte urbano pasa inevitablemente por la formulación de un Plan de la Bicicleta, que tenga carácter normativo y esté integrado en el PGOU, actualmente en redacción. Las medidas aisladas de vías ciclistas, aún en el caso de que estuvieran técnicamente bien diseñadas (que no es el caso), no sirven para nada.

Un Plan de la Bicicleta debe incluir, no sólo una red de itinerarios ciclistas (que no simplemente de carriles bici), sino también una red de aparcamientos, medidas que contemplen la intermodalidad de la bicicleta con el transporte colectivo y medidas relativas a la vivienda (la falta de un espacio donde guardar la bici es uno de los principales factores de disuasión de su uso en Cádiz).

6. Peatonalización

La peatonalización debe responder a una planificación que persiga la facilitación de la movilidad peatonal. Esto significa en primer lugar ser conscientes de que el 60% de los desplazamientos en Cádiz son peatonales y que todos y todas somos peatones en algún momento, incluso para ir hasta donde está aparcado el coche.

La situación del centro de Cádiz es caótica y peligrosa. No existe ninguna razón para que el centro no sea totalmente peatonal o tenga el carácter de zona residencial donde el peatón tenga total prioridad de paso y sólo se permita la entrada a residentes con garajes.

Pero además, peatonalizar es pensar en itinerarios peatonales, no sólo en calles peatonales: eliminación de rotondas, situación de semáforos y pasos de peatones adecuados, etc.

La peatonalización que se está haciendo ahora es un paripé, que puede estar generando consecuencias negativas. Hay que peatonalizar fundamentalmente zonas residenciales, donde vive la gente en el centro y no sólo las calles comerciales. La peatonalización de determinadas calles puede desviar e intensificar el tráfico en otras, convirtiéndose en una pesadilla para los vecinos. Hay que hacer peatonalizaciones completas para evitarlo.

7. Domesticar el tráfico

Cádiz es una ciudad sin ley en la que los coches pueden circular a elevadas velocidades sin que nadie les detenga. Domesticar el tráfico significa tomar medidas para que el límite legal de velocidad en ciudad, es decir, 50 km/h, sea efectivamente insuperable. Esto implica medidas físicas, no policiales que no sirven para nada. Es decir, adaptar las vías de circulación para que los conductores no puedan superar los 50 km/h. Esto implica estrechamiento de calzadas, llenar las avenidas de badenes, más semáforos y pasos de peatones, etc.

8. Ampliar y mejorar la red de autobuses urbanos

El transporte colectivo es contemplado exclusivamente como un modo marginal, dirigido a los sectores sociales sin acceso al coche. Es necesario cambiar esa perspectiva. Un 29,5% de las familias gaditanas no tenemos vehículo motorizado. El uso del autobús urbano es elevado, pero las carencias también.

Si tuviéramos un alcalde o un presidente autonómico que no tuvieran coche y dependiera del transporte colectivo, éste sería de calidad, pues lo vivirían como un problema que les afecta. Ahora, es sólo un problema que afecta a los sectores más populares a los que ellos no pertenecen.

Entre las medidas para mejorar el los autobuses urbanos proponemos la creación de una línea circular en el centro y microbuses que atraviesen el centro.

No al tercer acceso
No más coches en Cádiz