Paintball a las puertas del Parque Nacional de Guadarrama

Vecinos de Miraflores de la Sierra y Ecologistas en Acción denuncian la práctica de paintball en una finca situada dentro del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares y en la zona periférica de protección del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. La finca se sitúa a menos de un kilómetro del parque nacional y a cuatro de La Cristalera, el centro de formación y difusión de este espacio protegido.

En el paraje La Berrocosa, al oeste del municipio de Miraflores de la Sierra, dentro de zona B1 (Parque Comarcal Agropecuario Protector) del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares (PRCAM) y en la zona periférica de protección del Parque Nacional se ubica una finca ganadera, donde la empresa Action Live ha montado un campo de paintball.

El paintball es un juego de simulación de combate en el que varios equipos se enfrentan utilizando armas de aire comprimido (marcadoras) que lanzan pelotas rellenas de pintura. Cuando las pelotas se sustituyen por láser se denomina laser tag o laser combat.

Según la Ley del PRCAM, las zonas B1 son especialmente valiosas debido al alto grado de conservación de sus ecosistemas y a la calidad de los mismos. Por ello sólo se permiten los usos tradicionales que contribuyan a mantener el estado de conservación de los ecosistemas. En base a esta normativa, el paintball o sus modalidades con láser, no serían usos autorizables.

El efecto de esta actividad no es inocuo. Se requiere un mínimo de infraestructura que simule un campo de batalla (trincheras, parapetos, etc). Cuando las bolas se revientan contra la vegetación, el suelo, los cursos de agua o las rocas, los impregnan de pintura de colores que perdura durante meses.

A esto hay que añadir el impacto del estacionamiento y tránsito de los vehículos de los clientes que se realiza por vías pecuarias, algo que no está permitido por la normativa que regula el uso de estos caminos.

En definitiva se trata de una actividad inadecuada para desarrollarse en un espacio protegido y menos en la zona periférica de protección de un parque nacional. El campo de paintball, se localiza a menos de un kilómetro de este espacio y a cuatro de La Cristalera, el centro de la Universidad Autónoma de Madrid que el pasado mes de marzo firmó un convenio con el Organismo Autónomo Parques Nacionales para la realización de actividades formativas y de difusión del parque nacional de la Sierra de Guadarrama.

Ante esta situación, vecinos de la zona, organizados en la asociación Entrecañadas, denunciaron los hechos ante la guardería forestal lo que conllevó que la Consejería de Medio Ambiente ordenase el cese de la actividad de paintball, al realizarse sin autorización. Sin embargo ha permitido el laser tag y actualmente se tramita una solicitud de la empresa para legalizar el paintball.

Al tener conocimiento de las pretensiones de Action Live, la asociación Entrecañadas solicitó, ante la Consejería de Medio Ambiente, la personación en el expediente de legalización, para tener la posibilidad de alegar y oponerse. Pero su petición ha sido desestimada. Ecologistas en Acción que también se ha personado, está a la espera de respuesta.

Ambas organizaciones confían en que la administración se ajuste a la ley y no autorice esta actividad. Permitir practicas inadecuadas como estas, contribuye a deformar la imagen de los espacios protegidos en la ciudadanía, que acaba considerándolos parques de atracciones.