Denuncian la paralización de la adecuación de los tendidos eléctricos para evitar accidentes de aves

Con motivo de la celebración los días 9 y 10 de mayo del Día Mundial de las Aves Migratorias, Ecologistas en Acción y el Grupo Ornitológico Oscense (GOO) alertan sobre los graves problemas que ocasionan los tendidos eléctricos para las aves en general y especialmente durante sus migraciones. Reclaman seguir invirtiendo para localizar y corregir los tendidos peligrosos y denuncian que durante el año 2014 el Gobierno de Aragón no haya invertido ni un sólo euro en este tipo de medidas, mientras más de un tercio de las aves que entran en el centro de recuperación de fauna de la Alfranca son por esta causa.

Lanzado en el año 2006 y enmarcado dentro del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el Día Mundial de las Aves Migratorias es una campaña de sensibilización que se celebra anualmente y tiene como objetivo inspirar la conservación en todo el mundo tanto de las aves migratorias como de sus hábitats. Este año, bajo el lema “¡Por una energía respetuosa con las aves!” se quiere destacar la importancia de que se apliquen tecnologías de producción energética que mitiguen los impactos sobre las aves migratorias y sus hábitats.

Y es que cada año, millones de aves migratorias luchan contra la expansión masiva de diversos medios de generación y distribución de energía que dan como resultado colisiones, electrocuciones y reducción en la disponibilidad de áreas de descanso, invernada y reproducción principalmente debidas a los tendidos eléctricos aéreos causando una gran mortalidad de aves y una importante reducción y degradación de sus hábitats. Se espera que la producción de energía renovable produzca efectos positivos en las aves migratorias mitigando el cambio climático y sus efectos. No obstante, si estas tecnologías de producción de energía, incluyendo sus líneas de distribución, se despliegan sin una apropiada planificación, diseño y evaluación de riesgos, estas deficiencias pueden plantear graves amenazas a las especies de aves migratorias.

Para reducir progresivamente el impacto de estas infraestructuras de distribución y transporte de energía sobre las aves, el Gobierno de Aragón puso en marcha del 2004 al 2008 el proyecto LIFE-Naturaleza para la adecuación de tendidos eléctricos en algunas ZEPAS (Zonas de Especial Protección para las Aves) de Aragón. Además, en el año 2002 el Gobierno de Aragón firmó un convenio con Endesa para ir corrigiendo los tendidos considerados más peligrosos para las aves. Hasta el 2013 y gracias a este convenio se ha invertido cada año en actuaciones en diferentes tendidos, sin embargo, durante el año 2014 la inversión a sido de cero euros, con lo que puede considerarse que se ha paralizado este convenio.

Precisamente, desde el año 2002 se ha notado un descenso de las aves electrocutadas o que chocan contra tendidos eléctricos, pero en la actualidad todavía más de un tercio de las que entran en el centro de recuperación de fauna de la Alfranca del Gobierno de Aragón, son por esta causa (en 2013 más de 500). Estas aves que se localizan representan un porcentaje muy pequeño sobre las realmente accidentadas, lo que da una idea de la magnitud del problema y la necesidad de actuar sobre el mismo.

La transición a métodos sostenibles de producción energética, como las energías renovables y la producción local de energía en circuitos cortos, así como la adecuación de los ya existentes para la eliminación de los impactos negativos producidos sobre nuestra fauna representa un paso fundamental para proteger la biodiversidad. La conservación de las aves migratorias es un aspecto que debe tenerse en cuenta en todas las fases del desarrollo de la energía.

Por todo ello, Ecologistas en Acción y el GOO piden que el Gobierno estatal, el Gobierno de Aragón y las empresas eléctricas retomen la inversión en la corrección de tendidos eléctricos peligrosos y apuesten por la producción energética usando tecnologías sostenibles y renovables y de esta manera aprovechar los beneficios de la energía sin el riesgo de perjudicar a las aves migratorias y sus hábitats.