El mejillón cebra sigue colonizando los ríos cordobeses

Desde que en 2001 se detectó la presencia del mejillón cebra (Dreissena polymorpha) en el Ebro, esta especie se ha extendido y convertido en una de las introducciones de especies exóticas mas peligrosas en nuestro país. Luego fue detectado en Andalucía en 2009 en el embalse granadino de Los Bermejales, posteriormente en el pantano de Iznájar, el mayor embalse andaluz, ubicado entre Córdoba y Granada, ahora, ya ha sido localizado en el embalse de la Breña (Almodóvar del Río).

Esta nueva invasión en la provincia de Córdoba viene a dar la razón cuando Ecologistas en Acción anunció y alertó en 2001 sobre su peligrosidad y que este molusco venia a quedarse en la Península Ibérica.

Parece que las medidas para evitar su expansión que tanto Confederación Hidrográfica del Guadalquivir como la Junta de Andalucía han puesto en marcha no han dado el resultado esperado y poco a poco la especie exótica invasora continúa su camino de expansión en los ríos andaluces.

Ecologistas en Acción advierte de que todas las medidas adoptadas por las Administraciones para el control y contra su propagación deben ser dadas a conocer y es importante que la población usuaria, particularmente pescadores y practicantes de actividades deportivas y recreativas, conozcan a la perfección las medidas preventivas que hay que adoptar, y la gravedad de una posible expansión de esta especie exótica en nuestros medios acuáticos continentales. Aún no siendo una competencia propia de la Junta de Andalucía, debe de ser ésta, la que lidere la lucha contra el mejillón cebra, estableciendo coordinadamente con la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, mecanismos de participación e información pública, otorgando a este problema la máxima prioridad, dadas las nefastas consecuencias ambientales y económicas que puede suponer el avance de este molusco.

De lo contrario además de los problemas ambientales y la afección a las especies autóctonas que pueda ocasionar, los problemas en las infraestructuras hidráulicas como turbinas, desagües, depósitos, plantas potabilizadoras de agua, presas, acequias, canales, etc., conllevará importantes perdidas económicas. El objetivo prioritario debe ser evitar por todos los medios posibles su propagación por otros ríos o embalses de la provincia.

Entre las medias que se deberían de adoptar de manera urgente destacamos:

  1. Estudio para la detección del mejillón cebra en los embalses de la provincia, especialmente en los que se realice más actividad deportiva y recreativa (San Rafael de Navallana, Vadomojón).
  2. Adecuación de lugares para el acceso de embarcaciones y su lavado. Para que esta medida fuese efectiva sería imprescindible el que la totalidad del colectivo implicado aplicase las medidas de prevención en todo momento.
  3. Intensificación por parte de los agentes de medio ambiente y del SEPRONA en la labor de vigilancia y control de las embarcaciones, aparejos de pesca, etc.
  4. Restricciones a la navegación recreativa por razón de sitio. Esta medida debería de aplicarse al menos en las masas de agua de mayor interés de conservación, como por ejemplo las situadas en el interior de espacios naturales protegidos o con continuidad fluvial con estos, o aquellas con una finalidad de abastecimiento (San Rafael de Navallana y Guadalmellato), donde la infestación supondría un gran perjuicio económico y operativo, en los que la navegación debiera prohibirse o restringirse a las modalidades de remo y pedal.
  5. Confinamiento de embarcaciones en una única masa de agua. Esta medida es una de las que ya proponía el Ministerio de Medio Ambiente en su informe de septiembre 2006 en su estrategia para frenar la expansión del mejillón cebra.
  6. Prohibición de la pesca, independientemente de la especie y del sistema de captura.