16 años de ecologismo social en Sevilla

La Federación Ecologistas en Acción de Sevilla celebra su asamblea en Marchena haciendo hincapié en la nefasta gestión de las Vías pecuarias, en las modificaciones del Plan Hidrológico y la situación de las depuradoras de la provincia, en los crecimientos urbanísticos desbocados, en el descontrol minero y en la contaminación electromagnética.

Ecologistas en Acción de Sevilla ha desarrollado en Marchena su Asamblea anual con la asistencia de los grupos asociados de La Algaba, Sevilla, Morón, Arahal, El Viso del Alcor, Carmona, Mairena del Aljarafe, Sierra Norte y la Coordinación de la Federación.

Los asuntos a destacar han sido la denuncia de los distintos grupos de trabajo de la pésima situación sociambiental de la provincia de Sevilla, con una administración que ha relegado los órganos de participación a meros elementos decorativos en los que sólo se tratan asuntos de trámite sin el mayor interés y que eluden los debates de los asuntos que verdaderamente afectan al medio ambiente en Sevilla.

En estos momentos los trabajos de la federación se centran en denunciar la parálisis y dejación de funciones en la recuperación de las Vías Pecuarias de la provincia, no se ha desarrollado ni un sólo expediente de recuperación de los miles de km. de vías pecuarias ocupadas por propietarios colindantes y se sigue apostando por triquiñuelas en los desarrollos urbanísticos que evitan la conformación de itinerarios alternativos tal como exige la ley.

Otra cuestión de urgencia ambiental es la que generan los planes urbanísticos expansivos que obviando la crisis provocada por el sector inmobiliario, buscan su reactivación como si nada hubiera ocurrido, desprotegiendo espacios que estaban blindados por los planeamientos vigentes.

En el caso del agua llama la atención que la propuesta de Plan Hidrológico aflore más de 170 Hm3 de aguas subterráneas disponibles por el mero hecho de haber subdividido las unidades hidrológicas más conflictivas como las de Doñana y las de las minas de Las Cruces y Aznalcóllar en una operación que califican de zahorí de despacho. En cuanto a la depuración se confirma la incapacidad de cumplir con la exigencia de la U.E. de tener las masas de agua en buen estado ecológico para final de año dado el número de localidades que vierten sin depurar o el mal funcionamiento de muchas de las depuradoras construidas.

Las minas son otra de las cuestiones recurrentes en las asambleas de la federación para confirmar año tras año la nefasta gestión de las mismas en las que se confirma que el papel lo aguanta todo y que los proyectos que sobre el papel tienen resuelto todos los problemas de seguridad ambiental en la práctica son verdaderos fraudes y no son capaces de hacer ni la mitad de lo comprometido sabiendo que no pasa nada, que una vez el proyecto se pone en marcha pesa más los puestos de trabajo en juego que cualquier deficiencia ambiental por grave que sea.

Por su parte, los anfitriones del Taller Verde-Ecologistas en Acción de Marchena, insisten en la necesidad de aumentar los controles y mecanismos de seguridad que nos pemitan disfrutar de las ventajas de las telecomunicaciones sin tener que sufrir sus indudables efectos y exigen a las administraciones que se adopten los mecanismos oportunos para salvaguardar la salud de la población.

En definitiva un panorama desolador que viene a confirmar que tanto la Junta de Andalucía y su representación territorial como el Ministerio representado por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir están al servicio de intereses que no son los de la mayoría de la población y acatan políticas que nos llevan a la ruina social explotando los recursos a niveles mucho más altos que sus tasas de reposición lo que sin duda pagarán las próximas generaciones.