Piden el cese de la incineración de residuos en las cementeras de la Sagra toledana

La plataforma Toledo Aire Limpio, de la que forma parte Ecologistas en Acción, denuncia en primer lugar la situación irregular en la que se encuentra la cementera de La Sagra perteneciente a Lafarge Cementos, a la que, con una producción muy mermada en 2013, la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente autorizó, sin embargo, un aumento significativo del volumen de residuos a incinerar, sin someterlo a ningún estudio de impactos y sin dar a los vecinos afectados la posibilidad de conocer el proyecto ni , por tanto, presentar alegaciones a lo que suponía una "mayor incidencia ", reconocida por las leyes ambientales, "sobre la seguridad, la salud de las personas y el medio ambiente" que iba a provocar inevitablemente el incremento asociado de emisiones contaminantes.

En cuanto a prebendas, no se entiende tampoco que la Administración haya concedido a las cementeras de La Sagra en 2013 y para otros siete años más asignaciones millonarias de CO2, sin que ni Holcim, ya desmantelada, ni Cemex hayan producido ese año una sola tonelada de clínker y habiendo tenido Lafarge un único horno en funcionamiento.

A esto hay que añadir que no se han facilitado datos esenciales del funcionamiento de las cementeras, como la procedencia de los residuos que se incineran, para saber su composición y si se cumple el principio de proximidad, que prescribe que al menos el 90% se hayan originado en la propia Comunidad. Si bien este principio corre el riesgo de ser inoperante toda vez que se transportan cantidades incontroladas de plásticos, maderas o aceites industriales que deberían ser reciclados para transformarlas en CDR (Combustibles Derivados de Residuos) en plantas cercanas.

Irregulares y prebendas arrojan negras sombras sobre estas instalaciones y la forma en que son controladas por la administración, estatal y, sobre todo, autonómica. Máxime cuando cada día son más las evidencias de los perjuicios que provocan en la salud y en el medio ambiente.

El informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente de 2011, tras analizar los impactos por emisiones contaminantes de varias industrias europeas, atribuye a Lafarge Cementos de Villaluenga haber contribuido a una pérdida de expectativa de vida entre la población y asocia a esta fábrica con las muertes prematuras derivadas de la contaminación del aire.

La planta de Cemex no se queda atrás, por cuanto investigadores del Instituto de la Salud Carlos III confirman mediante un estudio publicado en 2014 el aumento de cánceres en el entorno de las fábricas de cemento españolas y sitúan a la cementera de Yepes la primera en emisiones al aire de arsénico y compuestos inorgánicos, la segunda en mercurio y compuestos y la tercera en plomo y compuestos, todos ellos metales pesados que absorbidos por vía respiratoria o alimentaria son carcinógenos y disruptores endocrinos.

Por todo ello, es urgente que la Junta de Castilla-La Mancha, esgrimiendo el principio de precaución y apoyándose en el peso científico de esos informes y estudios aludidos, imponga de oficio el cese de la incineración de residuos en cementeras, que no es necesaria para la fabricación de cemento, pero que por contra sí entraña un peligro evidente para la salud de la población y el medio ambiente.