La media veda perjudica gravemente a las rapaces

La media veda es un periodo de caza donde se autoriza la captura y muerte de distintas especies de caza menor durante los meses de agosto y septiembre, siendo las especies más perjudicadas la tórtola europea (Streptopelia turtur) y las rapaces.

¿Por qué decimos NO a este periodo de caza desde los movimientos naturalistas?

1. Repercusión sobre la población de aves rapaces: Durante el mes de agosto existen muchas rapaces que han saltado del nido y permanecen en las zonas de cría, siendo enseñadas por sus padres para poder alimentarse. Estas jóvenes águilas, totalmente inexpertas, son muy confiadas, realizando vuelos a baja altura para prospectar el territorio y conseguir alimentos. Entre estas rapaces destacamos las jóvenes águilas perdiceras (Aquila fasciata), especie en franca regresión en todo el continente europeo, siendo la Comunitat Valencia una de las zonas peninsulares que mantiene poblaciones importantes (alrededor de 80 parejas nidificantes); además, la especie cuenta con graves problemas de recuperación y el Decreto 32/2004, de 27 de febrero, del Consell de la Generalitat, por el que se crea y regula el Catálogo Valenciano de Especies de Fauna Amenazadas, la clasifica como “vulnerable”. Sirva como ejemplo de los problemas en amplias zonas de la Comunitat Valenciana, las ubicadas en el parque natural de la Serra d’Espadà (Castellón), donde se registran importantes bajas de águilas azor perdiceras relacionadas con la actividad cinegética.

2. Inicio de la migración de aves rapaces y otras aves transharianas. Durante la segunda quincena del mes de agosto, coincidiendo con el periodo de caza de la media veda, empiezan las migraciones postnupciales de un gran número de especies de rapaces, algunas de ellas con poblaciones muy reducidas en la Comunidad Valenciana como el Alimoche europeo (Neophron pernocterus), milano negro (Milvus migrans) y jóvenes de aguilucho cenizo (Circus pygargus), especies que se desplazan a sus cuarteles de invierno situados en el centro del continente africano.

Los datos de mortalidades de rapaces en media veda son muy significativos:

Periodo 1990-2001
(Datos GER-Ecologistes en Acció y Conselleria de Medi Ambient)

EspeciesNº individuosPorcentaje
Halcón europeo 1 5,88
Cernicalo vulgar 3 17,65
Aguilucho cenizo 1 5,88
Aguilucho lagunero 2 11,78
Halcón eleonor 1 5,88
Alimoche 1 5,88
Gavilán 1 5,88
Aguila-azor perdicera 3 17,65
Culebrera 1 5,88
Aguila real 1 5,88
Halcón peregrino 1 5,88
Busardo ratonero 1 5,88

Especies de rapaces afectadas: 12

Rapaces más afectadas: Cernícalo vulgar y Águila-azor perdicera

Por edades, las cifras son representativas:

EdadNº indiv.Porcentaje
adulto 6 35,29
joven 5 29,42
inmaturo 2 11,76
desconocido 4 23,53

Mortalidad por edades: 41,2% (joven + inmaturos); 35,3% (adultos)

El caso de la mortalidad de jóvenes rapaces durante la media veda ha sido ya denunciado en reiteradas ocasiones por el movimiento ecologista, ya que son “mortalidades ocultas”, es decir son individuos que quedan en medio del monte, que nadie conoce y que no se computan, ya que no son llevadas a ningún centro de recuperación.

3. Respecto a la Tórtola europea, no entendemos como año tras año, se dan permisos para la captura de esta especie tan escasa a nivel de la Comunidad Valenciana, y menos cuando las poblaciones sufren disminuciones de hasta un 80% en muchas zonas de la Península Ibérica (Fuente: SEO BirdLife y sus programas de seguimiento de aves). Sus principales amenazas y causas de su declive poblacional están relacionadas con la destrucción o alteración del hábitat por prácticas agrícolas, sequías, intensa presión cinegética, etc. Recordemos que la especie está catalogada como “Vulnerable” en el Libro Rojo de las aves de España (2004). No entendemos que tenga más fuerza la voz y argumentos de las asociaciones de caza que el criterio científico.

¿Qué reivindicamos?

  • Consideramos que la Administración debería eliminar, de la orden de veda, el apartado referido a la “Media veda”, así como aquellos periodos de caza que hacen referencia al adelanto (inicio en agosto) o alargamiento de los periodos de caza (inicio de marzo), sin ninguna base científica.
  • Consideramos que no se puede estar con armas de fuego, que son armas para matar, durante la mayoría de los meses del año, por uno u otro motivo, como la caza de zorzales o las batidas de jabalí, y entre ellas periodos extraordinarios, uniéndose, además, los permisos para “el control de predadores”.
  • Consideramos que sería necesario modernizar la Administración y la sección de caza de la Consellería de Medio Ambiente y dar prioridad a la Conservación del Medio Natural y de las especies en grave regresión de sus poblaciones, como el águila-azor perdicera, la tórtola europea, etc. Antes de aprobar órdenes de veda, siempre deberían hacerse serios estudios científicos para estudiar las poblaciones de las especies consideradas cinegéticas en todo el ámbito de la Comunitat Valenciana, analizando también estado de los hábitats, cambios climáticos, sequías, problemáticas, etc., donde se justifiquen claramente estas actuaciones de caza y que no sean un simple documento que ampare las reivindicaciones y presiones de los sectores cinegéticos (cotos, federaciones, cazadores, etc) y sus connotaciones económicas.

GER-Ecologistes en Acció de Vila-real